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hable con coeducación (el coeducón)

 

Si usted, hombre o mujer, piensa que el mundo es de las mujeres, o que una mujer se sale siempre con la suya, o que en su casa manda su mujer, déjelo, no siga usted leyendo. Si, por el contrario, y sea cual sea su sexo y su sexualidad, sin entrar en ismos ni feminismos, usted cree que lo masculino y el masculino han salido ganando en sociedades históricamente patriarcales, Coeducación le propone que hable con coeducación.

 

 

HABLA CON COEDUCACIÓN

[ El  Coeducón , 01.10.07]

 

 

[Habla o hable, este coeducón le trata a usted de tú. Tú latino. Tuteo académico. Usted (medieval vuestra merced) ha sido tratamiento inespecífico a gente inespecífica, de poca o ninguna nobleza, falta de usías o vuecencias mejores. Así lo dice quien más sabe y así se graba para siempre en el voseo hispano. Frente al noble tuteo de la humánitas y de la univérsitas, ahora hay quien pretende hacer del usted y del usteo marca de un respeto que no es para tanto. Recuerden, del esclavo al césar: morituri te salutant. Y del creyente al Padre Nuestro: que estás en los cielos, y no en la Logse. Amén.]

Antes del Plan de Igualdad y Coeducación estaba claro que el lenguaje, palabra a palabra, no iba a acabar con malos tratos ni con violencias sexistas ni con la discriminación. Sin embargo, se hizo cuestión del lenguaje. De lo cual se han reído "todos y todas": de extremismos y jerigonzas, de la guerra de la a contra la o. Riamos pues. Pero otras verdades se han dicho y la principal: que el habla es el espejo del alma. El alma se complica cuando a la biología y a la gramática añadimos vida social, recursos humanos. Cuando violencia de género, en lugar de violencia sexista. Cuando igualdad de sexos, que es estrictamente un absurdo: yo te quiero hombre y te quiero mujer, con nuestra física y con nuestra química. De ahí, a que yo tenga que plancharte la camisa, es otra historia. La historia.

Caso verídico número uno: El 12 % de los chavales vive esclavo del móvil (titular en Metro, 31.01.07). *Titular ambiguo, inexacto. No sabemos si se refiere a chavales y o a chavalas.

Caso número dos: A las dos voy a por los niños al colegio. *Niños incluye a mi hija. Se trata de contar mi empleo de tiempo, no de aburrir con mi vida y mi familia.

Número tres: Los argumentos que construyen la convivencia de los andaluces y andaluzas y los anhelos de éstos nacen de un nuevo proyecto histórico. (Preámbulo de la Reforma del Estatuto de Andalucía, REA.) *O a las andaluzas les faltan anhelos o a los argumentos les sobran.

Cuatro: Serán electores y elegibles todos los andaluces y andaluzas mayores de dieciocho años que estén en pleno goce de sus derechos políticos. (REA, Artículo 104. Régimen electoral.) *¿Por qué no "electores y electoras"?

Cinco: A los efectos del presente Estatuto, gozan de la condición política de andaluces o andaluzas los ciudadanos españoles que... (REA, título 1). *Sin comentarios.

Seis: Ana y Andrés son primos. *Andrés sí es primo, Ana no.

Hablar coeducadamente es un don de la otredad: hay otro sexo. Hace dos cursos, cuando empezó Igualdad y Coeducación, nos fijamos poner de relieve el otro sexo en la enseñanza y entre las tituladas superiores, sector donde ni el sexismo ni la discriminación son sangrantes y donde si preguntas a las muchachas te dirán que gozan de una igualdad real. Cati Lara Coronado, de la Universidad Hispalense, habló de "el techo de cristal y el pegajoso asfalto". Si el alquitrán lo ponen las propias mujeres que no quieren despegar, el techo de cristal lo pone un mundo patriarcal, de hombres y mujeres, que silenciosa y sibilinamente va redirigiendo a las mujeres tituladas hacia la maternidad, y después ya veremos, mientras los varones (nueve meses, un año de ventaja) corren a ocupar los altos cargos.

En diez puntos hicimos nuestra la terminología género frente a sexo y declaramos el instituto zona no sexista. En el ideario del Centro quedó establecido un principio elemental, que ampara unos derechos: la prevalencia del receptor, que es quien decide si palabras, gestos o miradas le hicieron gracia o no, si hubo acoso.

Mientras que la gramática es simple (masculino, femenino y neutro) la sexualidad es compleja, principalmente por la homosexualidad. El curso pasado el lema de combate fue "el tercer género: iguales ante la sexualidad". La clase magistral la dio Pedro Cantero, de la Pablo Olavide, con involuntario y pequeño escándalo incluido. Al hablar de homosexuales, nos acercábamos a los insultos y a los epítetos, íbamos dando con la iglesia, amigo Sancho.

De mujeres es la feminidad o femineidad, que de las dos maneras se puede decir. Femineidad que hay que lamentar que se esté perdiendo. Femineidad y varonía: conductas gentiles y educadas, que admiten aprendizaje: manuales del perfecto caballero y de la dama dama. Femineidad y varonía que se dan en proporciones distintas en una misma persona. O en proporciones inversas, y entonces tenemos al hombre amanerado, sea o no sea mariquita, o a la mujer viril. Hablando en género, se trata de igualar no mi cuerpo y el tuyo, no mi femineidad y tu masculinidad, sino las condiciones socio ambientales y socio culturales que disimulan y amparan la discriminación: yo con mi balón y tú con tu muñeca, yo en el trabajo y tú en casa, yo sentándome a la mesa y tú poniéndome la comida.

Frase hecha: que el trabajo doméstico no está pagando con nada. Otra frase hecha: que habría que pagarlo. El trabajo doméstico no sale en el PIB, que es bruto, pero no tonto: ningún Estado dará un euro para que una particular le tenga a otro particular planchada la camisa y la mesa puesta. El trabajo doméstico será colectivo o no lo será: guarderías, lavanderías, comedores públicos.

*

Para hablar coeducadamente primero hay que hablar educadamente. Hablar sin muletillas, sin "pienso de que", sin "y bueno" a cada paso. La educación excluye insultos y agresiones; menos, contra quien no es de nuestro grupo exacto, y menos aún si es por razón de sexo, raza o creencias. Esos otros grupos deben venir como especialmente invitados a mi lenguaje. Meter la pata no es una mala expresión, pero puede herir la sensibilidad de un amigo cojo. Puedo aceptar que algo falto de energía y resolución sea una mariconada, puedo pedirte que te dejes de mariconadas, pero no puedo decirte como insulto maricón.

La educación me obliga a distinguir entre personajes públicos y privados, entre personas que no tienen nada que declarar y personas que viven de hacer declaraciones, que las hay, como sabemos lamentablemente por los programas rosas y tomates y por la prensa del corazón. De todas las posibilidades, sólo es permitente la que nos acerca al ser humano. El dato "Lorca, homosexual" ayuda a entender un teatro de mujeres, tantas Yermas y Rositas donde el poeta volcó su alma femenina. Pero si pongo título a un chavalillo en la tierna edad, clarísimamente estoy invadiendo su privacidad, su derecho a ser quien quiera ser y ante quien quiera.

Educación cuida lo que en pragmática de la comunicación llamamos situación, intención y recepción. Situación: dónde estamos, con quién hablamos y quién nos oye. Intención: ánimo o propósito. Y recepción. Entre intención y recepción es muy importante no perdonarnos la vida en nombre del cariño, la gracia o la broma. El mejor refrán dice que donde hay confianza da asco. Ocurre en el piropo (de piri, piro: fuego): lo que tú quieras, guapa, de nada, guapa, a mandar, guapa, que no te faltará nada con esos ojazos. Semejantes vejestorios se escudan en que su piropo es un monumento lingüístico a la mujer española. Supongamos que lo es, y que a la muchacha le gusta y le va la marcha. Pero hablamos de un fenómeno colectivo, que arrastra consecuencias. Si yo soy guapa, alguien es fea, o la guapura es más valor que otros valores. El piropo incluye gestos y gestas de machotes. Detrás del piropeo de andamio, vienen los perros de paja, y detrás, más allá, la violación: Si es que iba provocando. Si es que con esa falda. Thelma y Louise. ¿Piropos? No, gracias. Que piropeen a sus señoras esposas y a sus hijitas queridas.

Del piropo al epíteto no hay más que un paso. Del guapa, al gorda, canija, morena o rubia. Y del epíteto descriptivo, al epíteto denigrante: negrita, morita, chinita. Entre la juventud, el primer pie para el insulto está en el apodo, en el mote. Se refleja en los alias que la gente joven adopta para el correo electrónico: la_sexi, loquiya_buena, la_chula son arrobas frecuentes en niñas que se expresan, sin ellas saberlo, en lenguaje puticlub. Por algo la campaña "usuari@s_clar@s", que continuaremos este curso. Campaña contra motes, insultos y piropos. Ya vieron la que hubo entre canis y pijos. Decir sudacas, moros y rumanos, puede ser un incendio provocado. Palabras y personas hemos perdido la inocencia. Hablemos como hablemos, nuestras palabras señalan y califican.

Libro de estilo, capítulo lenguaje. Coeducación sigue riéndose: el caballo y la caballa, la mosca y el mosco, los nombres epicenos. La mayoría de palabras terminadas en -er son masculinas, menos mujer, mujer. Poeto no es masculino de poeta. Pese a lo cual, si la jueza quiere ser jueza, será jueza, y no juez ni la juez, digan lo que digan Pérez Reverte y la Academia. Entre director y directora, dirección; y ni jefe ni jefa de estudios: jefatura. La sala de profesores y profesoras acabará por poner profesorado. Será una manera de mantener triunfante una coexistencia que ya quisieran en otras culturas o religiones. Exacto, aunque cacofónico, es AMPA, preferible que acabe en AFA, asociación de Familiares. Una soldada española siempre sabremos lo que es; otra cosa será qué pinta esa soldada española en Afganistán o en Irak. Decir mi asistenta no debe avergonzarnos; también nos salen secretaria y azafata antes que sus masculinos, qué quieren: son muchos siglos. Lo mejor siempre: llaneza, naturalidad.

En público y por orden de prioridades, el estilo empieza por rotulaciones, impresos, papeles y documentos oficiales. El lenguaje administrativo de un sistema democrático debe aspirar a la neutralidad y a la polivalencia. Un escrito estará bien redactado si leído o cumplimentado por quien sea, desde el encabezamiento hasta la firma, ese escrito no discrimina ni da ventajas a nadie, al menos por razón de su sexo. La @rroba como supergrafía de la a y de la o no es ni buena ni mala. Leía o dicha, hay que desdoblarla o tomar de ella la a o la o que estemos necesitando. En lemas publicitarios es breve y eficaz. Si "deportes para tod@s" es discutible, a ver qué hacemos con "ciudadan@s cabread@s".

Como norma general, desdoblaremos siempre los vocativos (para llamar o dirigirnos a las personas que tenemos delante: "señoras y señores", "damas y caballeros") y desdoblaremos también muchos sustantivos referenciales (grupos de quien estoy hablando: "los chicos y las chicas"). Adjetivos y pronombres no deben desdoblarse. "Alumnos y alumnas" es razonable; "matriculados y matriculadas" es una chorrada. La lengua no es un cuatro por cuatro. Salvo en ocasiones muy enfáticas o solemnes, debe evitarse decir: "los profesores y profesoras y los alumnos y las alumnas del Martínez Montañés". En relaciones o pares entre iguales, horizontales, se desdobla si hay motivos: diremos "amas y amos de casa" pero no diremos "primos y primas": primos basta y, si hace falta más, se especifica. Cuando masculino y femenino coincidan, debo buscar la concordancia por proximidad: "las alumnas y los alumnos educados en las labores domésticas" queda mejor que "los alumnos y las alumnas educadas [o educados] etcétera". Antes o después nos puede pasar como al REA: que nos salga al paso el masculino y nos hagamos un lío. Son muy útiles pronombres o palabras no marcadas. En vez de el que o la que, usar quien: "quien quiera". Otra manera es usar genéricos: profesorado, alumnado, familiares. O hablar en impersonales. Y no perder el hilo del discurso.

Democratizar el ruido. Vencer ruidos y grititos favorece la igualdad, acerca al pueblo llano y ordinario a esa minoría que sabe callar cuando entra en palacio o en sagrado, pisar alfombras, y cuándo hay que decir su alteza o su majestad, señal de que su señoría se codea con ella. No lo reconocen, pero en el fondo les encanta que un no-educado (que no es lo mismo que un mal-educado) aplauda al Cristo del Silencio. Así le pueden mandar callar y así se ve que no hay nada entre esa gente de barrio y quienes entienden de Semana Santa. Les encanta que Vanessaaah! llame a gritos a su Yonathaaan! por los pasillos. Que se noten colegios de pago. Increíblemente, gobiernos que han hecho campañas con éxito contra el tabaco y la alcoholemia y han metido al país en cinturón de seguridad, no hacen nada contra el ruido; al revés, lo fomentan en tele basuras y granhermanos. ¿Se imaginan que tu motillo sonara igual que mi Bemeúve? Que todas fuésemos mujeres sabias, discretas y puestas en urbanidad y protocolo. Que todas pudiésemos ser reinas.

Nada más que por eso, merece la pena educar princesas.

Se admiten ideas.

Habla con Coeducación.

 

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APÉNDICE. LÉXICO DE COEDUCACIÓN:

CDrae, María Moliner (MM), Corominas y elaboración propia

 

Acoso es acoso y no bullying. Gay es gay. De chicos, nos hemos metido en los armarios, las madres nos han dicho sal del armario, así que conviene dejar los roperos en paz, exentos o empotrados.

discriminar. (lat. discrimināre). Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc.

epiceno. Gram. Nombre común perteneciente a la clase de los animados que, con un solo género gramatical, puede designar seres de uno y otro sexo; p.ej., bebé, lince, pantera, víctima.

erotismo. (gr. ἔρως, ἔρωτος, amor, e -ismo). 1.m. Amor sensual.

Eufemismos y malicias. La malicia ha viciado verbos transitivos como meter o tirar, que los hablantes sustituyen por entrar o caer, intransitivos: éntrate el banco ó ha caído a la hermana. En América y aquí, coger, tomar, pillar, son acciones muy comunes que han quedado contaminadas. (La palabra América también quedó contaminada.) Como el problema está en los significados, hacerle el juego al eufemismo es contaminar para mañana el significante que se use hoy, y será el cuento de nunca acabar. Recuerden el chiste tontorrón: -¿Te frío un huevo? -¿Por qué no te fríes tú los dos? El sustituto más universal del castellano, pronombre neutro lo, significa por defecto, como se dice ahora, sexo o sexo urgente y así lo entiende quien escucha frases como lo hicimos en el parque ó lo hicieron sin esperar más. De asociaciones de este tipo se sirvió, a su manera, la campaña póntelo, pónselo, que fue tan famosa.

femenino, na. (lat. feminīnus). 1.adj. Propio de mujeres.

Gay, no guey. La palabra gay viene de la comunidad jipi de San Francisco que quiso ver en gay, alegre, el acrónimo de good as you, tan bueno como tú (se entiende, heterosexual). El lexicógrafo Arturo del Hoyo documenta la palabra gay en España en la revista Interviú del año 1976 y la Academia la tiene admitida desde 2001: gay. perteneciente o relativo a la homosexualidad; hombre homosexual. ¿Pronunciaremos gay o guey? Apuesten por la a. Decir gay corresponde mejor con la escritura y con la etimología. Gay es palabra romance de efecto búmeran (Drae: bumerán) que desde el inglés nos vuelve fonetizada algo cambiada pero que estaba en el idioma desde siempre (como nos viene ahora pack, de paca, paquete o empacar). Busquen gayo o gaya, con y griega y verán: alegre, vistoso, del provenzal gai, y éste del latín gaudium: contento, gozo, alegría, placer de los sentidos. Busquen gaya ciencia o gaya doctrina y verán que así se llamaba, por asociación con el adorno y ceremonia, el arte de versificar, el arte de la poesía. ¿No usó gay-trinar don Antonio Machado para quejarse de los tenores huecos que cantan a la luna?

género. (lat. genus, genĕris). Conjunto de seres que tienen uno o varios caracteres comunes. Gram. Masculino, femenino y neutro.

hembra. MM. (lat. «fémina»; v. «femenino, femin..., fecundo, feto». N., empleado t. como calificativo en aposición.) Õ En las especies animales y vegetales que tienen los órganos masculinos y femeninos de la generación en distinto individuo, individuo que tiene los femeninos: ‘La hembra del león. Una águila hembra. Un algarrobo hembra'. (V.: «Fembra, guaricha, mujer. Estéril, fecunda, parida, salida, virgen. Femenino. Generación. Mujer. Parir. Preñez. Reproducción».)

Hermana Marica. Marica tiene la ventaja de ser palabra admitida por el decoro poético. Marica usó García Lorca en su célebre Oda a Whalt Whitman, de Poeta en Nueva York, donde nos da un repertorio llamando a los maricas de las ciudades: arpías, faeries, pájaros, jotos, sarasas, apios, cancos, fioras y adelaidas. Colega es un magnífico acrónimo de Colectivo de Lesbianas y Gays. Marica, mariquita, maricón. (de María, n.p. de mujer). 3.m.coloq. Hombre afeminado y de poco ánimo y esfuerzo. 4.m.coloq. Hombre homosexual. El macho masclo másculo músculo es probable que gallee delante de mujeres y amanerados mariquitas a los que, por débiles, desprecia. Pero habría que verlo frente al macho músculo embutido en pantalón de cuero que lubrifica su sexo de un certero salivazo. Historias para mayores de Genet y de Fassbinder. Querelle de Brest.

hombre. (lat. homo, -ĭnis). 1. m. Ser animado racional, varón o mujer. 2.m. varón (ser humano del sexo masculino). MM. (lat. «homo», del m. or. que «humus»; v.: «humano, humilde; eccehomo, homenaje, homicida, omecillo».) Õ (n. colectivo genérico). Se aplica a nuestra especie, o sea la de los mamíferos racionales: ‘El aparato respiratorio en el hombre'. A los individuos adultos de ella: ‘El niño se transforma en hombre'. A los individuos del sexo masculino de ella: ‘La fisiología del hombre y de la mujer'. Individuo adulto de sexo masculino de la especie humana. ‘He ahí un hombre. Eso no es un hombre'. V. «todo un HOMBRE». (Otras formas de la raíz, «hom-, hum-»: ‘homicida, hominal', etcétera; ‘humanidad, humano'. Otras raíces, «andro-, antrop-, vir-»: ‘androide, andrógino, androlatría, ginandra; antropocéntrico; viril'. V.: Individuo, macho, marido, padre, vestirse por los pies, sexo feo, sexo fuerte, sujeto, varón. Caballero, señor. Adolescente, adulto, anciano, garzón, joven, niño. Baldragas, bragazas, calzonazos, calzorras, faldero, hominicaco, insignificante, juan lanas, licenciadillo, mandinga, monigote, muñeco, nadie, pelele, pigmeo, punto, punto filipino, putañero, putero, quídam, tío, títere. Barbián, castizo, gaché, gachó. Humanidad. Filantropía, misantropía. Antropología. Antropomorfismo. Monogenismo, poligenismo. Eccehomo, homicida, omecillo, prohombre, superhombre. Persona».)

Homosexual incluye lesbiana. heterosexualidad, homosexualidad. (de homo- o hetero- ~). Relación erótica entre individuos de diferente o del mismo sexo. Salvo si hablamos de cultura lesbiana o lésbica (de sólo mujeres), lo mejor y más rápido será desposeer a la palabra homosexual de la connotación negativa que históricamente ha tenido y aplicarla por igual a unos y a otras: personas con inclinaciones sexuales hacia personas de su mismo sexo. Homosexual, sustantivo o adjetivo, nos ahorra "gays y lesbianas" y el absurdo "homosexuales y lesbianas". En psicosexualidad aún hay que distinguir en grados y comportamientos más activos o más pasivos.

individuo, dua. (lat. individŭus). 2.adj. Que no puede ser dividido.

La intención. Como decía el Arcipreste allá en su siglo, las palabras sirven a la intención y no la intención a las palabras. No siempre una imagen vale más que mil palabras. Un verbo como joder lo mismo sirve para fastidiar que para el rico sexo y el culo igual es fuente de placer que asiento de todas las chocarrerías. El mundo está lleno de hijoputas que nos hacen la puñeta, y de mi niño, la gracia que tiene el hijoputa.

La la lá. ¿Por qué dicen la Pantoja y no el Jesulín? Artículos determinantes delante de nombres propios de mujer, cuidado con ellos. Mi vicepresidenta es Fernández de la Vega, no la Fernández de la Vega; ni Caballé es la Caballé para que Gil de Biedma, don Jaime, no acabe siendo la Biedma. Entre gente joven y en habla coloquial el artículo determinante no tiene por qué ser peyorativo ni esto es ciencia exacta: la Pilarica es la patrona católica de Zaragoza pero la Rocío no es la virgen de Almonte ni quien lo dijo. Históricamente el artículo ha sido ponderativo: Beatriz Galindo, la Latina, el Cid. Lo mismo es un honor ser la Piquer que un desdoro, según, la Pantoja.

La pluma. Hay quien se queda tan a gusto diciendo pene, sin caer en la cuenta de que está diciendo pluma o pincel (inglés pen) para al final volver a lo mismo, latín penis: cola o rabo. Quien dice vagina no dice tintero, sino legumbre, vaina vegetal, doblete culto de judía verde o habichuela. La solución contra cursis y enredadores es pactar con nuestro lenguaje, y decir con Góngora: hable yo inteligente y entiéndame la gente. Vivan entrar, tirar, penetrar, coger. Vivan las mujeres con tetas como Melibea y no con senos como los fregaderos de cocina; las preñadas, llenas. Las que van a parir, te saludan.

La ropa. Cuando éramos chicos, bragas eran bragas de mujer; hoy son de cuello (lo que es una manera de repartir su antiguo valor como prenda masculina) y las mujeres lo que llevan son braguitas. Y sostenes, no; sujetadores o parte de arriba de un bikini.

lesbiana. (lat. Lesbĭus). 1.adj. Natural de Lesbos. U.t.c.s. 3.adj. Perteneciente o relativo al lesbianismo, homosexualidad femenina.

macho. MM. (lat. mascŭlus, másculus, dimin. de «mas, -aris», macho; v.: «másculo», etc). 1.m. Animal del sexo masculino. Õ Se aplica a los seres de cada especie orgánica que tienen los órganos masculinos de la generación y producen espermatozoos o la forma correspondiente de gametos. (V.: «Maslo, masto, padre, semental, varón. Cubrir, enamorar, fecundar, hacer la rueda. Masculino. Marimacho. Generación. Sexo».) Ù Recientemente, se ha puesto en uso, en lenguaje vulgar y especialmente entre chicos, como apelativo laudatorio, con el significado de «valiente» o digno de admiración por sus cualidades, actos o actitud. (María Moliner.)

masculino, na. (lat. masculīnus). 1.adj. Dicho de un ser: Que está dotado de órganos para fecundar. 3.adj. Varonil, enérgico.

másculo, la. (lat. mascŭlus). 1.adj.ant. Se decía del macho. 2.m.ant. Varón, o macho en cualquier especie animal.

madre. (lat. mater, -tris). 1.f. Hembra que ha parido.

matrimonio. (lat. matrimonĭum). 1.m. Unión de hombre y mujer concertada mediante determinados ritos o formalidades legales.

mujer. (lat. mulĭer, -ēris). 1.f. Persona del sexo femenino.

novio, via. (lat. novĭus, novus, nuevo). 1. Persona que acaba de casarse. 2. Persona que mantiene relaciones amorosas con fines matrimoniales. 3. Persona que mantiene una relación amorosa con otra sin intención de casarse y sin convivir con ella.

piropo. (lat. pyrōpus, y del gr. πυρωπóς). Lisonja, requiebro.

sexo. (lat. sexus). 1.m. Condición orgánica, masculina o femenina, de los animales y las plantas. sexismo. 2.m. Discriminación de personas de un sexo por considerarlo inferior al otro.

varón. (lat. varo, -ōnis, fuerte, esforzado). 1.m. Ser humano de sexo masculino. 3.m. Hombre de respeto, autoridad u otras prendas. MM. (Variante de «barón» debida a infl. del lat. «vir».) Õ «Hombre». Persona del sexo masculino. Se emplea para precisar la distinción o en lenguaje literario con sentido laudatorio: ‘Varón de grandes virtudes'. Ö Por oposición a niño, persona del sexo masculino que ha llegado a la edad adulta. (V. «garzón».)

vejatorio. 1.adj. Que veja o puede vejar. (lat. vexāre). 1.tr. Maltratar, molestar, perseguir a alguien, perjudicarle o hacerle padecer.

vejestorio. 1.m.despect. Persona muy vieja. (lat.vulg. vĕclus, lat. Vetŭlus: Comúnmente puede entenderse que es vieja la que cumplió 70 años).

Velo islámico. Donde hay velo no hay coeducación. Humorada o malabarismo, o temeridad, haber lanzado Coeducación e Igualdad a la vez que Diálogo de Culturas y Alianza de Civilizaciones, sin reglas previas de juego laico. Lo sabe quien ha tenido en su banca al niño, tan normal, y a la hermana, con el velo puesto: nos cambian la clase. Un suponer que el tapadismo sistemático y a perpetuidad de una muchacha no es machismo, que es cultura. Y que la alianza de culturas incluye a la familia tapadista y que yo la tengo que recibir en tutoría. ¿Qué consejo les doy? ¿Qué consejo orientador el orientador? Coeducación tiene una idea: o libran del velo monjil a la muchacha (y, de paso, a la madre) o que se pongan también el velo el niño y el padre, que para eso son de la misma cultura.

Xenofobias, racismos, sexismos. Lo malo de hacer "el indio", ir a "los gitanos" o ir "de putas", no está en las palabras ni está en el género, sino en las condiciones de la vida que propician la marginación. Si las verdades y mentiras de Coeducación están en el velo islámico, la piedra de toque de Igualdad está en esas minorías que salen mal en la foto.

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Daniel Lebrato, Igualdad y Coeducación, IES Martínez Montañés

daniellebrato@telefonica.net

teléfono de la igualdad: 669 823 890

webs: elwoman, eltendedero

descarga de originales: groups.google.com "eltendedero"

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