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sin igualdad no hay coeducación

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(Sin igualdad no hay coeducación)

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Solamente

Aquí, una servidora, está amenazada de muerte por una ex pareja. Dejando a un lado si me lo merezco o no -frívola ironía negra versus heroína cocaína blanca más o menos pura-, quien vive esta situación en primera persona del singular yo mi me conmigo aunque sea ombliguista, puede permitirse sacar los pies del tiesto de cuando en vez al opinar sobre el tema (vale que cada caso es un  mundo y cada casa ni te cuento). Y puede, quien está amorosamente amenazada o mortalmente enamorada, hasta permitirse el lujo de ser incongruente e ir y presentar la otra mejilla y pedir el archivo del caso, la anulación de la orden de alejamiento. Y ahora va la tía y le quita la denuncia, pa matarla.

Se puede, como aquella furia de Perla Chaves, morir amando y amar matando y muriendo, aunque al amor así entendido no se le deba llamar amor. O tal vez sí. Sí, somos todos bastante complicaditos; entro yo y sálvese quien pueda.

Mañana voy y lo hago. No me pregunten porqué.

04/05/2009 21:15 Autor: Rocío Romero. #. No hay comentarios. Comentar.

Yo no soy Hitler

Todos llevamos nuestro bagaje en la mochila; traumas, frustraciones, represiones y demás aderezos que nos cuajan y nos hacen ser. Ser o no ser de una determinada manera, que es la cuestión.

“Un hombre no es una isla”. Una mujer, tampoco (no se me alteren).

 

No es cuestión de perderse en profundos estudios psicológicos. La Psiquiatría admite una tipología catalogada de “no enfermedad”, por tanto, "incurable", que consiste en una inmodificable conducta antisocial del individuo y que se denomina Psicopatía.

¿Es duro? Durísimo ¿El psicópata es víctima de sí mismo, de los otros, del hado del destino, de los genes que nos dominan, de un conjunto de todo esto? Pues sí.

¿Que se puede elaborar una larga lista de psicópatas, asesinos despiadados a lo largo de todos los tiempos y a lo ancho del Globo? Pues también.

Estatuas y monumentos conmemorativos se les han hecho a algunos. Y seguramente Hitler tendría siete baúles llenos de traumas y conflictos personales e íntimos que no restan un ápice para que se diga de él que fue un auténtico hijo de puta, sin más.

 

Es verdad que todos podemos matar en un momento dado. Todos llevamos dentro “el lado oscuro de la fuerza”. La cuestión es: de qué modo y bajo qué circunstancias, si se convierte en hábito, o si en la perturbada mente de un sujeto se presenta como una respuesta normal, como una conducta aceptable, como una opción más. Sin más ni más.

 

Está muy feo decirlo y además suena a reaccionario, antiutópico, facha gagá y de desconsiderado corazoncito insensible, pero como tampoco soy “Alicia”, diré que, desgraciadamente, no hay reinserción posible para estos individuos, no son capaces de controlar sus respuestas-reacciones de violencia o impulsos sexuales; disfrutan con el sufrimiento del prójimo y además no sienten el menor remordimiento. No saben qué es la conciencia porque para ellos todo es válido. Y lo que es peor, no hay quien les cambie su manera de ser. No están enfermos ni se les puede reeducar, sencillamente, son así.

 

Ante tales conductas, es de cajón pedir un endurecimiento de las penas, una reforma penal para violadores, pederastas, misóginos asesinos, cuyas personalidades ya están determinadas, enquistadas, fosilizadas con f de fatum cabrón el destino a veces.

Y ahí tiene su papel la familia de las víctimas, con potestad para sentarse a discutir, reclamar y exigir donde sea necesario y ante quien haga falta. Lo mismo que un trabajador cabreado se sienta ante una mesa de negociaciones a reivindicar sus derechos. En caliente. Faltaría.

06/03/2009 16:00 Autor: Rocío Romero. #. No hay comentarios. Comentar.

Ni en frío ni en caliente

El pasotismo ilustrado que congela las reformas penales, justas y necesarias, continuará ignorando el asunto, el clamor popular y la célebre cita de Heráclito “todo cambia, nada permanece”.

Los debates sobre una posible reforma del código penal deben plantearse en frío, no en caliente” alegan sus ilustrísimas.

 

Violadores, pederastas y misóginos asesinos de mujeres no se reformarán tampoco, nunca en la vida. Mas habrá que soportarlos dentro de una sociedad a la cual no respetan, campando a sus anchas por las calles, pues el derecho a su libertad está por encima de cualquier vida.

Entre muerta y muerta ¿cuánto tiempo dura el frío?

El frío que corre por las venas de quienes se dejan llevar por la inacción mientras se llevan calentito el dinero a casa.

Que no te toque a ti.

La vida sigue igual, que diría Julito Iglesias.

19/02/2009 23:23 Autor: R. ROMERO. #. No hay comentarios. Comentar.

SUICIDISMO, SUICIDISMO MACHISTA Y VIOLENCIA DE GÉNERO

SUICIDISMO, SUICIDISMO MACHISTA Y VIOLENCIA DE GÉNERO

 

1.
Se llama suicidismo al suicidio que incluye la muerte propia como precio por la muerte ajena. El suicidista puede atravesar crisis depresivas pero, para lo que importa, no obedece a un cuadro clínico. Héroe y mártir, el suicida extremista incuba su fanatismo en un entorno marcado por la desigualdad, donde la religión juega un papel libertador y redentor. El creyente causa bajas entre infieles que se lo merecían y placenteramente irá con Dios a recoger sus méritos. Así cualquiera. Por su parte, el asesino sexista, reo y verdugo, sabe un momento que va a matar y antes o después también sabe que no hay vida para él al otro lado del crimen, la muerte es su muerte. Lo malo es que duele. Por eso hay tanta chapuza. La violencia contra uno mismo no se puede entrenar, hay que de pronto adquirirla. Y en esto ayudan la ofuscación o la clarividencia, el alcohol o la violencia en vena, que ésta sí que es genética. Y el día de antes y el día después que siguen diciendo: culpable y culpable y culpable. El hombre que compone la [in]justicia tomada por su mano demuestra una grave irresponsabilidad arrastrada, por inmadurez o por dependencia de su víctima, o por las dos causas a la vez. El caso es que lo último será lo primero que aparezca en prensa: la anécdota, el dónde, cuándo y cómo, las circunstancias del crimen atroz, pero lo fundamental ya estaba puesto. Si acertó a matarse a la primera, si le dolió el cuchillo, nadie hablará del suicida cuando esté muerto.

La sociedad no puede penalizar el suicidio, y eso va contra el poderoso imperio de la ley. Ante el titular “muerte de la mujer y suicido del criminal”, portavoces políticas o cercanas a la víctima se despachan con declaraciones que mueven las pasiones más bajas y alejan el pensamiento crítico: ‑Pues que lo entierren; que se hubiera matado él primero. Esta lógica perogrullesca parece una táctica francamente peligrosa. No interesa admitir que el violento machista, igual que el integrista, tenía predeterminada su propia muerte. Esta predeterminación no es pertinente en política y bloquearía a tanto observatorio, a tantos cargos y cargas que viven del cuento, vale decir contando cuerpos muertos.

Toda violencia comparte una raíz conservadora y toda buena sociedad conlleva, como mecanismo de defensa, hábitos violentos y una industria donde la muerte se concibe, donde la sangre cotiza y se justifica. Para diferenciar unas muertes de otras y para defender su violencia, la buena sociedad descompone la moral, siempre lo ha hecho, y con doblez nos habla de orden y paz: cómo está el mundo amenazado, cómo acabar con el terrorismo, por supuesto: no analizando y paliando desigualdades, no yendo a las raíces de la miseria, sino con más gasto militar y nuevas sacudidas patrioteras que justifiquen que hay (que sigue habiendo, dios mío) paz y orden que disparan y matan.

Tampoco nuestros observatorios contra la violencia machista irán a la raíz de la violencia, teniéndola tan cerca. No sea que ciertas prácticas, ciertas instituciones y ciertos personajillos salgan mal parados. El agresor, si se mata: al hoyo; y, si no: detención, juicio y condena, el imperio de la ley. Y vengan manifestaciones de repulsa.

El día de la manifestación, ustedes, que pueden pagarse guardaespaldas y carros blindados, pongan en sus discursos todo el imperio de la ley que ustedes quieran. Quienes llevamos la pancarta sabemos que no podremos ir de vacaciones a ciertos países impunemente y que mañana habrá en nuestros periódicos más mujeres muertas.


Daniel Lebrato
SUICIDISMO, SUICIDISMO MACHISTA Y VIOLENCIA DE GÉNERO

2.
El otro día me oí a mí mismo usando la expresión violencia de género. No hay violencia de género. Hay violencia de un macho. Ese macho violento no se siente género ni ha concebido nunca el abstracto género. Nuestro violento se siente familia y colegas, se siente mirado y con nota: en el trabajo, en el bar, en la escalera cuando regresa a casa. Ese macho es violento porque puede serlo. Violento y cornudo, pocohombre, oscuro objeto de burlas propias y ajenas. Cuando cree que la combinación de aprobados y suspensos, se vuelve en su contra y de ninguna manera ve la forma de aprobar, entonces al hombre no le queda más masculinidad que esa parte del macho que son sus músculos (de másc[u]lo, macho): físicamente más fuerte, puro sexo (sexo: diferencia) preparado para matar. Etiquetemos, por tanto, su violencia con palabras que destaquen el punto de partida y el punto de llegada: más débiles que padecen miedo, agresión y muerte.

A género se llegó por el caminito del eufemismo y de la abstracción. Género se pactó entre, por un lado, sectores de la política recién concienciados con el problema y, por otro, viejos sectores feministas preocupados en diferenciar (o desdoblar) a toda costa. Las feministas ya venían diciendo género. Sexo les parecía con razón una obviedad, y en expresiones como igualdad de géneros la palabra evitaba la ambigua igualdad de sexos que se podría malinterpretar. Con ayuda del inglés de Inglaterra, donde el feminismo fino llevaba la delantera, se impuso entre nosotros género: cuestiones de género, diferencias de género, lenguaje de géneros empezaron a oírse como lo más normal.

Sin embargo, lo que sirve en un ámbito no tiene por qué servir en todos, y por algo tenemos la riqueza del lenguaje. Es evidente, por ejemplo, que el deporte sufre violencias y es evidente que el deporte genera situaciones violentas que ‑alegan los deportistas‑ nada tienen que ver con el deporte. Si no hay violencia deportiva y, como mucho, hay violencia en el deporte, tampoco habrá violencia de género, sí individuos violentos. Soy masculino: ¿Soy un violento? Más allá de lo fisiológico: ¿Soy un macho? Más aún: ¿Soy un género?

3.
Lo que importa, nos dicen, es denunciar, aunque luego viene lo que no dicen. No dicen que la denuncia previene (y no todas) las reincidencias, pero no los primeros malos tratos. No dicen que la denuncia apenas sirve para mujeres tipo Bollaín en Te doy mis ojos, no para mujeres que no vieron ni verán nunca la película. No dicen el aumento escandaloso de machos violentos inmigrados que no han recibido coeducación en sus países de origen. No dicen lo que está pagando el ministerio de igualdad en tapadismo sexista y sangre de mujeres, al ministerio de exteriores por la dichosa alianza de civilizaciones de Zapatero y Condoleezza Rice. Tanto observatorio, ¿y no han de ver lo que tienen en sus narices? Coeducación y Ciudadanía, ¿no harán siquiera un comentario?

Comentario el día del desfile, el tipo del andamio, el del piropo. Comentario el hincha, el héroe de la barra, el coche tuneado, el chulo del recreo. Comentario ciertas parejas agua y aceite que llamamos matrimonios. De texto, comentarios.

 

01/12/2008 12:07 Autor: elwoman. #. No hay comentarios. Comentar.

sobre el tuteo en las aulas

EL DEFENSOR DEL PUEBLO, ENRIQUE MÚGICA HERZOG, PROPONE ERRADICAR EL TUTEO EN LAS AULAS
para restablecer el respeto al profesor [20minutos.es] ó
para acabar con la violencia escolar [ElPaís].
El Escorial, 25.06.07.

Ahora que el Defensor del Pueblo anda  proponiendo acabar con el tuteo en las aulas como medida para combatir violencias y malos tratos, cae uno en la cuenta de que la Oficina del Defensor del Pueblo ya podría habernos defendido (y en su caso liberado)

-de quienes hurtaron al Pueblo y a la Constitución la consulta o referéndum sobre la forma del Estado, república o monarquía.

-de la Transición Democrática que todavía estamos pagando y de quienes la hicieron pasar por modélica, desde aquellos Pactos de la Moncloa de 1977.

-de quienes no han pagado lo que en Chile o en Argentina sí: crímenes de guerra y sangre aquí en España, más que amnistiados, amnesiados.

El Defensor del Pueblo ya podría
-defender los derechos de autodeterminación y de descolonización de los pueblos, contra un pasado insostenible centralista y colonial.

-denunciar las misiones de paz del ejército español, se disfracen de ONU, OTAN, UE, cascos azules o lo que sean, y la mercenarización del ejército.

Y aun con la milicia extrajera, el Defensor del Pueblo ya podría pedir que el ejército recupere para España las bases extranjeras y que libre las aguas de Gibraltar de banderas hostiles, de espías y de nucleares.

De paso, el Defensor del Pueblo ya podría pedir que se modifique la Ley Electoral que en la práctica roba la voluntad del pensamiento minoritario y crítico y se lo da en votos y representantes a PP y PSOE, que a él lo mantienen como Defensor del Pueblo, para que ahora venga diciéndonos cómo tenemos que dejarnos tratar en el aula.

Pero con todo y con eso, ya puestos a hablar de lengua, recuerde el Defensor

1º) que los tratos académicos han sido tradicionalmente de tú, por el latín, que desconoce el usted; que no por eso había menos respeto, y que a Fray Luis de León y a Arias Montano sus discípulos les hablaban de tú, tuteo de la universitas que compartían unos con otros,

2º) que en el aula la experiencia del usted es mala cuando se percibe en usted un distanciamiento que no gusta ni convence,

y 3º) que mejor haría el Defensor en defender el trato entre iguales y defender la igualdad y democratización del tratamiento, el derecho de la persona a tratar como es tratada, un poner: si a mí, el camarero, el taxista o el mecánico, me tutean, yo al cliente también lo tuteo.

La lengua española tiene que acabar con el clasismo y la desigualdad de tratamientos, reservando el trato desigual a razones afectivas, nunca oficiales ni de protocolo. A un abuelo lo mismo gusta que le digan: -Abuelo, qué guapo estás, ó -Abuelo, qué  guapo está usted. Pero ni un español debe inclinarse ante su Majestad ninguna. Dignidad obliga.

Por la igualdad de trato dentro de la comunidad educativa. Por una comunidad marcada por la universitas, el espíritu de escuela y colegiales colegas desiguales entre iguales.

Contra la jerarquía del tratamiento y por la jerarquía del respeto y del saber.

daniellebrato@hotmail.com, 30.06.07

 

 

17/11/2008 09:33 Autor: elwoman. #. No hay comentarios. Comentar.

COEDUCACIÓN, QUÉ HACER

Coeducación, qué hacer

para leer por impresora

 

 

Igualdad y Coeducación (ICO) iba para niña bonita y empezó pagándose como una jefatura de departamento, tres horas lectivas por semana. Al presente, ICO se paga a dos horas de guardia, sin reducción ninguna de horas de clase. En un funcionariado que lo de abajo mira en lo de arriba, el círculo “para lo que me pagan” se cierra con “total: para lo que van a hacer de todas formas”.

Hace tres años, la entonces consejera Cándida Martínez nos convocó a los primeros responsables de Coeducación a un acto brillante en el aula magna de Medicina. Entre aquel acto cargado de futuro y este presente cargado de incertidumbres, ha habido mucho palo de ciego (los diagnósticos), mucha impotencia y mucha deformación, además de una pésima y desacreditada puesta en escena que ha hecho que de ICO se hayan reído en no pocos institutos y colegios, entre otras cosas por la caricatura lingüística. Al final, entre lo que pongo yo (mi bisoñez) y lo que no pone la empresa (firmes a más de uno), fachas y machistas se han merendado a la de ICO (que está muy buena o es un poco machorra) o al de ICO (que seguramente es maricón). Paralelamente, en los medios se les iban riendo las gracias a Revertes y Burguetes (Antonio Burgos), y la Academia decía que no a unos desdobles forzados.

Lo más grave, no obstante, no sucedía en el lenguaje, eso hubiera sido un debate entre personas al menos civilizadas. Lo más grave seguía sucediendo en los bloques donde la estadística de violencia sexista no ha disminuido y donde por la tele seguían poniendo malas prácticas como si fueran buenas (prevalencia masculina en la Casa Real) y se nos dejaba indefensos ante el machismo emergente más extendido en nuestros días: el tapadismo de género que malamente nos han querido colar como la moda del velo, como marca de una de las tres culturas y civilizaciones con las que, encima, nos tenemos que ‘alianzar’.

Aquí hay que hablar del PSOE y de su pariente el PP, no por hablar de política, sino como expendedores de ideas, creencias o ideologías. A un partido que no labora por la igualdad (si lo hiciera, el PSOE sería igualitarista o comunista) la igualdad le viene ancha; no la repudia, pero tampoco sabe qué hacer por ella. Y ahí están los regalillos lineales del Gobierno: tantos euros por vivienda, tantos por natalidad, gratuidad de los libros de texto; medidas iguales que, al darse en familias desiguales, lo único que hacen es poner de relieve la primera desigualdad. El Estado, con su permisividad ante las bolsas de varonía sola, con su dejación ante el tapadismo, no acabará nunca con la violencia sexista. Donde hay colegios religiosos y privados jamás se implantará la coeducación. Y en los dominios públicos del Estado coeducación se queda en paridad: repartos en cremallera entre varones y hembras en instituciones de por sí más coeducadas que la media: política, magistratura, enseñanza.

Lo que desde arriba se consigue sobre la violencia recuerda lo que se consigue sobre el terrorismo o el suicidismo: absolutamente nada. El terrorista no va a la concentración ni guarda el minuto de silencio que guarda ¿toda? España. Y el suicida es como el pirata de Espronceda, que la vida ya la dio. En cuanto al violento machista, hay que ver ante qué grupo el ayer pacífico y hoy violento está quedando mal, no tiene ya crédito ni opinión, tanto, que prefiere borrarse de su mapa mundi, ese que se burla de él en el bar. Horror a los colegas, horror a los amigos, horror a ti, si no doy la talla en la cama, horror a que te vayas con otro, y si no te vas, venga la burla: ¿Qué pasa, que te domina tu parienta? A ese horror tendríamos nosotros que mirarlo de frente. Pero nadie toca al FBI, al Fondo de Buenas Intenciones. Y los niños con su uniforme y las niñas con el suyo. Y los matrimonios los viernes por la noche, ellos por un lado y ellas por otro. Y don Felipe y doña Letizia. Y los obispos, no las obispas. Y el militarismo. Y el fútbol. En ese entorno, será un milagro que al violento conciencie una campaña contra ¿qué malos tratos?

¿Queda algo por hacer? Claro que sí. Nosotros lo hicimos. Como estábamos solos en un medio hostil, nos planteamos un plan solo ante el peligro. Buscamos el amparo de la Junta Directiva y apuntamos directamente al corazón de nuestro instituto, al Plan de Centro. Con el arrope de boletines y bojas y cargados de razones legales, fuimos colocando en el Plan de Centro legislación concreta y aplicada. Teniendo el Plan y la Dirección de nuestra parte, pudimos trabajar bastante bien esos tres años. El primero lo dedicamos a visibilizar el problema, ese que no se nota porque hay un Techo de Cristal y porque hay un Pegajoso Asfalto que con gusto no pica: mujeres que disfrutan del machismo. Al segundo año nos dedicamos a revelar las diferencias entre los dos sexos y las muchas sexualidades, principalmente como minoría mayoritaria, la homosexualidad. Fue la campaña El Tercer Género. Por último, empezábamos a meterle mano a las fuentes del sexismo: la discriminación de personas iguales desiguales: el negro, el gitano, el morito y sus parejas respectivas: la guapa, la gorda, la canija, pensando que detrás de un piropo o de un epíteto elogioso asoman sus contrarios, el ninguneo (de quien ¿no? es guapa) y el insulto. Esta campaña la habíamos titulado Llámame por mi nombre (Call my name) y estaba prevista para un plan trienal o cuatrienal que involucrara a todos los departamentos. Para aprobarse en Claustro y Plan de Centro, el plan incluía (incluye) bancas en cremallera niño-niña niña-niño, campaña usuarios claros en los correos estudiantiles por internet, crítica del machismo institucional, crítica de los roles: feminización de los varones, híper paternidades, crítica de la maternidad, crítica y superación del trabajo doméstico, crítica de las adopciones, crítica de la inmigración, cuestionamiento de los modelos familiares matriarcales o patriarcales, restitución de lo femenino y lo masculino como marcas personales positivas.

Tarea no falta, pero nuestro lema nos sigue pareciendo más lema que nunca: sin igualdad no hay coeducación y coeducación sin igualdad parece un paripé, un apaño, que no hace más que apuntalar la obediencia y la dominación.

[daniellebrato, elwoman.blogia.com, 14.10.08]

 

Olvidábaseme decir. Me va la marcha. Volvería a coger Coeducación.

http://www.juntadeandalucia.es/averroes/centros-tic/41006948/helvia/sitio/index.cgi?wid_seccion=17&wid_item=32

 

 

14/10/2008 14:03 Autor: elwoman. #. No hay comentarios. Comentar.

IGUALDAD Y COEDUCACIÓN, PLAN Y CONTRAPLÁN, DIEZ AÑOS


[ IGUALDAD Y COEDUCACIÓN, PLAN Y CONTRAPLÁN, DIEZ AÑOS ]

 

I. PRINCIPIOS DE PARTIDA Y DE ACTUACIÓN

1. Si no actuamos sobre el profesorado nunca actuaremos sobre el alumnado

2. Sondeos, encuestas, observatorios, diagnósticos y similares no dirán más que lo que ya se sabe:
que machismo, haberlo haylo, y para rato

4. Igualdad y Coeducación le vienen grande al Estado, al Gobierno y a la Enseñanza mientras sigan:
la monarquía; la diferente educación pública/privada, laica/religiosa; las alianza de culturas o civilizaciones; el velo islámico; la religión en los planes de estudio y en las escuelas

5. Sin igualdad real no habrá coeducación real

 

II. PLAN POR AÑOS

Año 1. Objetivo: poner de relieve la desigualdad por clases sociales:
–entre las clases medias-altas: mucha gente no percibe la desigualdad
–entre las clases bajas: “en mi casa manda mi señora”
–tópicos de aquí y de allá: “menudas son” y otros etcéteras

Año 2. Pertinencia y actuación: varón y hembra como sexos frente a sexualidad:
–la homosexualidad, otras sexualidades, hacia la libertad que no molesta a nadie
–por un código de conductas sexuales y afectivas

Año 3. Objetivo: combatir los puntos de concentración del masculinismo, principio de la violencia:
–bares y estadios; vida social (mujeres por un lado, hombres por otro)
–bancas mixtas, niñas y niños; aulas, patios y recreos; el ocio y el negocio
–labor de educadores y policías

Año 4. Objetivo: integrar críticamente culturas y razas: crítica del tapadismo, motes y apodos
–combatir los piropos como intimidadores o discriminatorios
–Campaña “usuarios claros” en clase y en internet

Año 5. Campaña “llámame por mi nombre”: por la igualación de las clases maleducadas
con las clases tenidas por bien educadas, el silencio como marca

Año 6. Campaña contra pintadas y gritos: no se pintan las bancas ni los espacios públicos,
no se abusa del yo protagonista, por un mundo que escuche, atienda y lea

Año 7. Masculinidad y feminidad: por la restitución de los valores masculinos y femeninos,
por la coeducación en la galantería, el mutuo respeto y el buen gusto

Año 8. Crítica y superación social del trabajo doméstico

Año 9. Crítica y superación de los códigos del honor, de las raíces de la violencia, del victimismo y del suicidismo machista

Año10: Igualdad y Coeducación

elwoman, 30.09.08


30/09/2008 18:38 Autor: elwoman. #. No hay comentarios. Comentar.

TAPADISMO DE GÉNERO

EL TAPADISMO DE GÉNERO

EL TAPADISMO DE AHORA MISMO

¿Por qué le llaman velo (islámico) cuando quieren decir tapadismo de género?

1.      Velo pone en relación el velo islámico con un mundo de complementos (pañuelos, diademas) que en el Islam para la mujer no existe.

2.      Aunque no estemos enganchados al mundo de la moda, en un mundo enganchado a la moda, el velo (islámico) podría entenderse como una opción más de moda, tocador o espejo, con prendas de poner y quitar libremente.

3.      El velo (islámico) es parte de un sistema (signos codificados) de ropa y maneras de vestirse las mujeres: botones cerrados, el tapado en gimnasia y deportes, en playas y baños públicos, etc.

4.      El velo (islámico) es parte de un sistema (signos codificados) de conductas tocantes a la vida amorosa y sexual de las mujeres: relaciones familiares y sociales, virginidad y casamiento.

5.      La palabra tapadismo está libre y puede venir muy bien su uso para este fenómeno global que esconde o revela (según se mire) el velo (islámico). Tapadismo de género se basa, por simetría o similitud, en violencia de género, discriminación de g., integración de g., igualdad de g., etc.

6.      En el Diccionario viene «tapada. (de tapar). Se decía de la mujer que se tapaba con el manto o el pañuelo para no ser conocida. tapadillo.2. m. desus. Acción de taparse la cara una mujer con el manto o el pañuelo para no ser conocida.» En América, tapadismo tiene que ver con la ocultación de intenciones o personas. Se usa en política.

7.      Es curioso que la Academia da la tapada y el tapadillo en pasado y en desuso. Bueno sería que ahora por culpa de cuatro irresponsables manipulados por la Iglesia Católica tengamos que re-presentar (volver al presente) tan triste y castradora costumbre de tapar/taparse las mujeres.

 

08/02/2008 17:33 Autor: elwoman. #. No hay comentarios. Comentar.

COEDUCACIÓN, TRES AÑOS

 

Tercer año del Plan de Igualdad y Coeducación. Quienes trabajaron sacando diagnósticos y tantos por ciento no han ido más rápido ni por más autopista que quienes hicieron un trabajo de arriba abajo procurando normas de obligado cumplimiento.

[COEDUCACIÓN, TRES AÑOS]

 

por Daniel Lebrato, del IES Martínez Montañés

webs elwoman y generoteca
Sevilla, 22.11.07

1.
Hace dos años parecía que lo importante era el diagnóstico de centros, y a hacer el diagnóstico se dedicó, entusiasta, una enorme cantidad de coeducaciones. Que sepamos, aquel diagnóstico nunca jamás se puso por junto ni nos pasaron sus conclusiones. Las encuestas debieron revelar lo elemental, querido Watson: que machismo había, y trabajo por delante. Mientras tanto, lo más espectacular de igualdad y coeducación sucedía en la calle del lenguaje y en la admisión de niñas tapadas.* [Tapadas por sus familias o por ellas mismas, ese debate da igual: no se trata de lo que la familia o la niña quieran, se trata de lo que la enseñanza tiene que ofrecer y en qué espejos se tiene que mirar: nunca mejor dicho lo de espejo]. Paralelamente, en los medios más reaccionarios se iba desarrollando una acritud, casi un odio, a igualdad y coeducación, señal de que estábamos acertando. El facherío carcoma lo más que podía era burlarse de masculinos y femeninos, estropearnos planas y papeles con os y con as a destiempo, santificar a Pérez Reverte o a Antonio Burgos. Frente a esos graciosillos de la confrontación, jóvenes e inexpertos coeducadores y coeducadoras quedaron a los pies de los caballos y más: la Academia, los medios, la redacción de documentos. Quienes primero abandonaron coeducadores a su suerte, fueron Consejería y Delegación. Un día tuvimos un desayuno de trabajo con la señora consejera, vinieron los periódicos, se anunció el Plan a bombo y plato. Otro día nos llamaron a cursos más o menos obligados. Al otro nos vinieron con el diagnóstico. Nuestro jefe parecía el CEP pero nunca supimos si lo que decía una ponente CEP era programa o era opinión. En los centros había de todo. Que si coeducación tenía que pasar por claustro, que si coeducación tenía que estar en el consejo escolar. Lo único evidente era un lenguaje arduamente desdoblado (que daba pie a la ridiculización) y hablantes bienintencionados víctimas del artificio. Hay quien llegó a tener pesadillas antes de hablar.

Hoy sabemos lo que sabíamos: que el lenguaje desdoblado es imposible y que el masculino gana en el sentido gramatical de la palabra. Cuanto antes las mujeres partidarias del desdoble a todo trance se den cuenta de imposibles y de absurdos, antes volverá la cuestión palpitante a sus principios y antes desarmaremos a graciosos y compañeros machistas. Que no nos den la coña: -Mire usted, lo mío es la igualdad, no sé si le suena. La coeducación, si usted quiere, se la discute a su señora esposa.

En coeducación ha habido dos líneas de trabajo: una de base y otra de altura. La de base ha ido de lo particular a lo general, del diagnóstico a sus conclusiones, de grupo en curso y de cursos hasta el alumnado todo y más allá a un profesorado que básicamente seguía siendo el que era antes del Plan.

El trabajo de altura ha ido de lo general a lo particular, de unas normas a su cumplimiento, empezando por el profesorado, e irradiando desde ahí a todo el alumnado.* [Esta praxis de arriba abajo es vieja en educación. Son las órdenes religiosas que siempre han incidido sobre las clases altas. Es el despotismo ilustrado llevado a nuestras aulas. Fue la estrategia de la Institución Libre de Enseñanza que desde 1876 quiso cambiar España cambiando a la minoría dirigente, básicamente la generación de la República.]

Será porque algunos en coeducación nos hemos visto sin estructura ninguna, sin cursos ni recursos, sin la nueva asignatura cambio social y nuevas relaciones de género, será por eso por lo que algunos hemos optado (es ley de vida) por guerrillas directas aprobables en claustro y en plan de centro. A fin de cuentas, sólo un par de cosas sabíamos y teníamos: el Plan de Igualdad y Coeducación de la Junta de Andalucía y la confianza del equipo directivo, tal vez del consejo escolar.

Los centros que empezaron declarándose zonas no sexistas hoy siguen teniendo en sus dinteles y frontispicios esa misma leyenda: entra usted en zona no sexista, es nuestro ideario y figura en el Plan de Centro, se ponga usted como se ponga.

 

2.
En estos años hay puntos discutidos y discutibles que no se pueden cerrar en falso. 1º. La verdadera raíz de la violencia contra las mujeres. 2º. El sentido emancipador y progresista del trabajo doméstico. 3º. Qué hacer con las mujeres tapadas. 4º. El doble lenguaje social entre la enseñanza pública y privada.

1º. Raíz de la violencia contra las mujeres. Dejando aparte, aunque no del todo, patologías del celoso como la que pinta Icíar Bollaín en Te doy mis ojos, muchos pensamos que la raíz y esencia de la violencia está en comportamientos e instituciones que no se quieren tocar: el Fútbol, la Iglesia, la Monarquía (por citar tres inamovibles). Que habría que intervenir en ciertos agrupamientos de machos solos. Que actuar en bares y murgas de currantes. Que penalizar piropos y lenguajes de andamio y a quien insulte diciendo maricón. No es tan raro si se piensa que ciertas reuniones de hombres solos son tan centros de incubación de la violencia como lo pueden ser las mezquitas. En los estadios y en las bancas de clase habría que ir a una paridad real. Aunque sea un burdo apaño: sentando a un niño con una niña y a una niña con un niño, y combatiendo las bolsas de muchachos solos en aulas y recreos. Como sospechamos que el Gobierno no está dispuesto y que a usted que esto lee le puede parecer utópico y exagerado, cuando no, directamente estatalista, lo vamos a dejar ahí. Pero seguimos pensando que la escuela de la violencia está en el grupo machote. A ese grupo machote, que quita y pone cuernos y dignidades, pertenecen el hombre agresivo (todos los hombres son agresivos) y el hombre endeble. El endeble está dispuesto a quitarse la vida antes que a enfrentarse a su dura realidad: no dar la talla. No dar la talla es no que su mujer quiera a otro, no que a él no lo quiera. No dar la talla es verse despreciado y humillado como macho de manada: que su mujer le corone, que le insinúen que con otro hombre se lo pasa mejor en la cama, cosas así. La vergüenza del violento no está ante su mujer y su grupo familiar (ante el que actúa con gran soltura y desparpajo). La vergüenza insufrible y suicida está ante el grupo de machitos y machotes que en la barra del bar o en el trabajo le van a dar un repaso. Al panorama que le espera en el bar o en el barrio y a la presión del grupo dominante, responde la mato y me mato: violencia más suicidio. Verdad que muchas veces el suicidio machista se queda en chapuza y torpe auto mutilación, pero verdad que muchos sinceramente no soportan la vida. De esto no gusta hablar en círculos feministas: - ¡Pues muy bien, pues que se maten! ¡Ojalá se maten todos!, dice mi amiga. Y no es eso.

Siempre nos ha parecido que mirar para otro lado la especificidad del suicida sexista es como no mirar tampoco al suicida islámico. Nuestras claves legales y condenatorias son inútiles por igual, pues, a ver ¿cómo podría condenarte una sociedad que tiene en la pena de cárcel y en la pena de muerte sus mayores horrores disuasorios, si tú el suicida libertad no la quieres, y lo que quieres es que todo se cumpla cuanto antes con tu propia muerte? ¿Quién explica, si no, las masacres de Torres Gemelas o de Atocha?

[Inciso. Hablamos del empeño PP en la autoría de ETA detrás del 11-M. Pero ¿qué decimos del empeño PSOE en la alianza de civilizaciones?, ¿qué, del diálogo de culturas sin antes solucionar (no ‘devolver') Ceuta y Melilla? ¿Cree el Gobierno que sin despegarse de USA y de Israel y de las célebres misiones de paz de una títere ONU, España está a salvo de futuros atentados? ¿No sería más fácil ponerse en paz con el pasado colonial y colocar nuestro país en la órbita de neutralidad internacional donde antes estuvo?]

2º. El trabajo doméstico. Que el niño ponga la mesa, de acuerdo. Que ordene su cuarto, de acuerdo. Que no sea un perfecto inútil y sepa freír un huevo. Pero el trabajo doméstico no es trabajo en tanto no esté retribuido. Que un hombre maneje y ponga una lavadora significa lo mismo que si la maneja una mujer: absolutamente nada. Nivel de vida, si acaso: es evidente que tienen lavadora pero no tienen servicio doméstico; también pueden tener termomix, vaporeta, yegua en la cuadra, el cuatro por cuatro de papá. Es también evidente que Letizia de España no va a tocar una fregona. En vez de trabajo, hablaríamos de esfuerzo y de autogestión personal y de niveles de vida que tanto niños como niñas pueden afrontar y permitirse. El trabajo de casa no puede ser que lo pague el Estado. Lo tendría que pagar el grupo beneficiario, es decir: el marido, los hijos que no hacen nada. El trabajo doméstico en la calle ya lo pagamos. Pagamos que nos hagan la cama: en un hotel; pagamos a quien nos hace la comida: en un restaurante; pagamos que nos hagan la tortilla: en el supermercado la compramos hecha. Por lavar, limpiar, cuidar del abuelo o del pequeño, ya pagamos lavanderías, limpieza, cuidados, guarderías.

3º. Las mujeres tapadas. Muchos pensamos que el velo como sistema, es decir: para mujeres y para toda la vida, es machismo puro y duro y no cultura (o es cultura machista si usted quiere), y lo que tenga de religión no debiera importarnos: también nuestras mujeres familiares se han puesto el velo para ir a misa o para entrar en sagrado. Muchos, en fin, desde antes del tapadismo teníamos un cielo que nos han fundido: la escuela laica, la religión fuera de la escuela. Quien sale ganando con que no sea así, sobra decirlo, es la Iglesia Católica, que se queda, ¡vaya si se queda!, en los planes de estudio. Y ahora, encima, como abanderada de la libertad religiosa y de las minorías de las demás religiones.

4º. La pública y la privada. Familias hay islámicas adineradas que por Europa tienen sus propios colegios y, como quien paga manda, van las muchachas con sus velos como les da la gana. Aquí como allí, lo terrible es la mezcla de Islam y de pobreza. La gente bien de Nervión, el Aljarafe o Los Remedios se quita las moscas islámicas de encima. Las clases altas islámicas y occidentales se entienden que da gusto en sus Costas del Sol. Las clases bajas, al colegio y al instituto. Aquí dígale usted a la niña tapada cuáles son sus derechos, cuál la historia de España, qué es ciudadanía y qué es coeducación. De igualdad (no en abstracto: con su hermano), ya ni hablamos.

Nuestros niños y niñas ven por televisión a una infanta primogénita a la que se aparta del trono para que su hermano varón sea el que reine. Nuestros niños y niñas oyen hablar del Papa y del Príncipe. Un niño sabe que el Príncipe y la Selección son como él: varones todos. Nuestras niñas bastante tienen con que, puestas a correr, un niño corre antes los cien metros libres. Una niña sabe que la violación y muerte por violación cabe en el programa de su vida.

 

3.
Del plan de igualdad y coeducación y de cualquier Plan hay que decir que no van a arreglar la violencia de género. Sobre todo, porque la violencia ya está generándose fuera del sistema y el sistema incide sobre la violencia en una mínima parte (preventiva y tarde: la justicia). Políticamente, se especula con la violencia sexista igual que ante el robo de bicicletas: se da por sentado que el robo va a seguir (todo lo más se abre un registro de bicis, por si recuperamos algunas robadas). Así, con las mujeres se trabaja la hipótesis de que las van a seguir maltratando. ¿No es tarde e insuficiente un teléfono las 24 horas, una acción policial, unas órdenes de alejamiento que el hombre obsesivo se salta y se sabe que se va a seguir saltando? ¿No hay ahí una responsabilidad con la vida? ¿No se está jugando con personas?

 

daniellebrato@hotmail.com, webs: generoteca y elwoman

 

22/11/2007 19:36 Autor: elwoman. #. No hay comentarios. Comentar.

hable con coeducación (el coeducón)

 

 

Si usted, hombre o mujer, piensa que el mundo es de las mujeres, o que una mujer se sale siempre con la suya, o que en su casa manda su mujer, déjelo, no siga usted leyendo. Si, por el contrario, y sea cual sea su sexo y su sexualidad, sin entrar en ismos ni feminismos, usted cree que lo masculino y el masculino han salido ganando en sociedades históricamente patriarcales, Coeducación le propone que hable con coeducación.

 

 

HABLA CON COEDUCACIÓN

[ El  Coeducón , 01.10.07]

 

 

[Habla o hable, este coeducón le trata a usted de tú. Tú latino. Tuteo académico. Usted (medieval vuestra merced) ha sido tratamiento inespecífico a gente inespecífica, de poca o ninguna nobleza, falta de usías o vuecencias mejores. Así lo dice quien más sabe y así se graba para siempre en el voseo hispano. Frente al noble tuteo de la humánitas y de la univérsitas, ahora hay quien pretende hacer del usted y del usteo marca de un respeto que no es para tanto. Recuerden, del esclavo al césar: morituri te salutant. Y del creyente al Padre Nuestro: que estás en los cielos, y no en la Logse. Amén.]

Antes del Plan de Igualdad y Coeducación estaba claro que el lenguaje, palabra a palabra, no iba a acabar con malos tratos ni con violencias sexistas ni con la discriminación. Sin embargo, se hizo cuestión del lenguaje. De lo cual se han reído "todos y todas": de extremismos y jerigonzas, de la guerra de la a contra la o. Riamos pues. Pero otras verdades se han dicho y la principal: que el habla es el espejo del alma. El alma se complica cuando a la biología y a la gramática añadimos vida social, recursos humanos. Cuando violencia de género, en lugar de violencia sexista. Cuando igualdad de sexos, que es estrictamente un absurdo: yo te quiero hombre y te quiero mujer, con nuestra física y con nuestra química. De ahí, a que yo tenga que plancharte la camisa, es otra historia. La historia.

Caso verídico número uno: El 12 % de los chavales vive esclavo del móvil (titular en Metro, 31.01.07). *Titular ambiguo, inexacto. No sabemos si se refiere a chavales y o a chavalas.

Caso número dos: A las dos voy a por los niños al colegio. *Niños incluye a mi hija. Se trata de contar mi empleo de tiempo, no de aburrir con mi vida y mi familia.

Número tres: Los argumentos que construyen la convivencia de los andaluces y andaluzas y los anhelos de éstos nacen de un nuevo proyecto histórico. (Preámbulo de la Reforma del Estatuto de Andalucía, REA.) *O a las andaluzas les faltan anhelos o a los argumentos les sobran.

Cuatro: Serán electores y elegibles todos los andaluces y andaluzas mayores de dieciocho años que estén en pleno goce de sus derechos políticos. (REA, Artículo 104. Régimen electoral.) *¿Por qué no "electores y electoras"?

Cinco: A los efectos del presente Estatuto, gozan de la condición política de andaluces o andaluzas los ciudadanos españoles que... (REA, título 1). *Sin comentarios.

Seis: Ana y Andrés son primos. *Andrés sí es primo, Ana no.

Hablar coeducadamente es un don de la otredad: hay otro sexo. Hace dos cursos, cuando empezó Igualdad y Coeducación, nos fijamos poner de relieve el otro sexo en la enseñanza y entre las tituladas superiores, sector donde ni el sexismo ni la discriminación son sangrantes y donde si preguntas a las muchachas te dirán que gozan de una igualdad real. Cati Lara Coronado, de la Universidad Hispalense, habló de "el techo de cristal y el pegajoso asfalto". Si el alquitrán lo ponen las propias mujeres que no quieren despegar, el techo de cristal lo pone un mundo patriarcal, de hombres y mujeres, que silenciosa y sibilinamente va redirigiendo a las mujeres tituladas hacia la maternidad, y después ya veremos, mientras los varones (nueve meses, un año de ventaja) corren a ocupar los altos cargos.

En diez puntos hicimos nuestra la terminología género frente a sexo y declaramos el instituto zona no sexista. En el ideario del Centro quedó establecido un principio elemental, que ampara unos derechos: la prevalencia del receptor, que es quien decide si palabras, gestos o miradas le hicieron gracia o no, si hubo acoso.

Mientras que la gramática es simple (masculino, femenino y neutro) la sexualidad es compleja, principalmente por la homosexualidad. El curso pasado el lema de combate fue "el tercer género: iguales ante la sexualidad". La clase magistral la dio Pedro Cantero, de la Pablo Olavide, con involuntario y pequeño escándalo incluido. Al hablar de homosexuales, nos acercábamos a los insultos y a los epítetos, íbamos dando con la iglesia, amigo Sancho.

Este curso 2007-2008, además de abrir un fondo que hemos llamado generoteca, queremos que con maricón se vaya de nuestra lengua y costumbres tanto epíteto, tanto mote y tanto apodo que a diario se oye a voz en grito por pasillos y recreos. A ver si entre todos disminuimos el nivel de ruido y aumentamos los niveles de ciudadanía, ahora que es asignatura, y de urbanidad. Que se acabe el cani, el pijo, el calvo, el ruso, el chino, el negro, y así hasta el árbitro cabrón. Que, con las palabras, se dulcifique la realidad y bajen las tensiones, los malos modos, las gracias que no tienen gracia. Que el ruido, que perjudica a las clases bajas, a las que hace parecer insufribles y ordinarias, iguale un poco a los de abajo con los de arriba.

De mujeres es la feminidad o femineidad, que de las dos maneras se puede decir. Femineidad que hay que lamentar que se esté perdiendo. Femineidad y varonía: conductas gentiles y educadas, que admiten aprendizaje: manuales del perfecto caballero y de la dama dama. Femineidad y varonía que se dan en proporciones distintas en una misma persona. O en proporciones inversas, y entonces tenemos al hombre amanerado, sea o no sea mariquita, o a la mujer viril. Hablando en género, se trata de igualar no mi cuerpo y el tuyo, no mi femineidad y tu masculinidad, sino las condiciones socio ambientales y socio culturales que disimulan y amparan la discriminación: yo con mi balón y tú con tu muñeca, yo en el trabajo y tú en casa, yo sentándome a la mesa y tú poniéndome la comida.

Frase hecha: que el trabajo doméstico no está pagando con nada. Otra frase hecha: que habría que pagarlo. El trabajo doméstico no sale en el PIB, que es bruto, pero no tonto: ningún Estado dará un euro para que una particular le tenga a otro particular planchada la camisa y la mesa puesta. El trabajo doméstico será colectivo o no lo será: guarderías, lavanderías, comedores públicos.

*

Para hablar coeducadamente primero hay que hablar educadamente. Hablar sin muletillas, sin "pienso de que", sin "y bueno" a cada paso. La educación excluye insultos y agresiones; menos, contra quien no es de nuestro grupo exacto, y menos aún si es por razón de sexo, raza o creencias. Esos otros grupos deben venir como especialmente invitados a mi lenguaje. Meter la pata no es una mala expresión, pero puede herir la sensibilidad de un amigo cojo. Puedo aceptar que algo falto de energía y resolución sea una mariconada, puedo pedirte que te dejes de mariconadas, pero no puedo decirte como insulto maricón.

La educación me obliga a distinguir entre personajes públicos y privados, entre personas que no tienen nada que declarar y personas que viven de hacer declaraciones, que las hay, como sabemos lamentablemente por los programas rosas y tomates y por la prensa del corazón. De todas las posibilidades, sólo es permitente la que nos acerca al ser humano. El dato "Lorca, homosexual" ayuda a entender un teatro de mujeres, tantas Yermas y Rositas donde el poeta volcó su alma femenina. Pero si pongo título a un chavalillo en la tierna edad, clarísimamente estoy invadiendo su privacidad, su derecho a ser quien quiera ser y ante quien quiera.

Educación cuida lo que en pragmática de la comunicación llamamos situación, intención y recepción. Situación: dónde estamos, con quién hablamos y quién nos oye. Intención: ánimo o propósito. Y recepción. Entre intención y recepción es muy importante no perdonarnos la vida en nombre del cariño, la gracia o la broma. El mejor refrán dice que donde hay confianza da asco. Ocurre en el piropo (de piri, piro: fuego): lo que tú quieras, guapa, de nada, guapa, a mandar, guapa, que no te faltará nada con esos ojazos. Semejantes vejestorios se escudan en que su piropo es un monumento lingüístico a la mujer española. Supongamos que lo es, y que a la muchacha le gusta y le va la marcha. Pero hablamos de un fenómeno colectivo, que arrastra consecuencias. Si yo soy guapa, alguien es fea, o la guapura es más valor que otros valores. El piropo incluye gestos y gestas de machotes. Detrás del piropeo de andamio, vienen los perros de paja, y detrás, más allá, la violación: Si es que iba provocando. Si es que con esa falda. Thelma y Louise. ¿Piropos? No, gracias. Que piropeen a sus señoras esposas y a sus hijitas queridas.

Del piropo al epíteto no hay más que un paso. Del guapa, al gorda, canija, morena o rubia. Y del epíteto descriptivo, al epíteto denigrante: negrita, morita, chinita. Entre la juventud, el primer pie para el insulto está en el apodo, en el mote. Se refleja en los alias que la gente joven adopta para el correo electrónico: la_sexi, loquiya_buena, la_chula son arrobas frecuentes en niñas que se expresan, sin ellas saberlo, en lenguaje puticlub. Por algo la campaña "usuari@s_clar@s", que continuaremos este curso. Campaña contra motes, insultos y piropos. Ya vieron la que hubo entre canis y pijos. Decir sudacas, moros y rumanos, puede ser un incendio provocado. Palabras y personas hemos perdido la inocencia. Hablemos como hablemos, nuestras palabras señalan y califican.

Libro de estilo, capítulo lenguaje. Coeducación sigue riéndose: el caballo y la caballa, la mosca y el mosco, los nombres epicenos. La mayoría de palabras terminadas en -er son masculinas, menos mujer, mujer. Poeto no es masculino de poeta. Pese a lo cual, si la jueza quiere ser jueza, será jueza, y no juez ni la juez, digan lo que digan Pérez Reverte y la Academia. Entre director y directora, dirección; y ni jefe ni jefa de estudios: jefatura. La sala de profesores y profesoras acabará por poner profesorado. Será una manera de mantener triunfante una coexistencia que ya quisieran en otras culturas o religiones. Exacto, aunque cacofónico, es AMPA, preferible que acabe en AFA, asociación de Familiares. Una soldada española siempre sabremos lo que es; otra cosa será qué pinta esa soldada española en Afganistán o en Irak. Decir mi asistenta no debe avergonzarnos; también nos salen secretaria y azafata antes que sus masculinos, qué quieren: son muchos siglos. Lo mejor siempre: llaneza, naturalidad.

En público y por orden de prioridades, el estilo empieza por rotulaciones, impresos, papeles y documentos oficiales. El lenguaje administrativo de un sistema democrático debe aspirar a la neutralidad y a la polivalencia. Un escrito estará bien redactado si leído o cumplimentado por quien sea, desde el encabezamiento hasta la firma, ese escrito no discrimina ni da ventajas a nadie, al menos por razón de su sexo. La @rroba como supergrafía de la a y de la o no es ni buena ni mala. Leía o dicha, hay que desdoblarla o tomar de ella la a o la o que estemos necesitando. En lemas publicitarios es breve y eficaz. Si "deportes para tod@s" es discutible, a ver qué hacemos con "ciudadan@s cabread@s".

Como norma general, desdoblaremos siempre los vocativos (para llamar o dirigirnos a las personas que tenemos delante: "señoras y señores", "damas y caballeros") y desdoblaremos también muchos sustantivos referenciales (grupos de quien estoy hablando: "los chicos y las chicas"). Adjetivos y pronombres no deben desdoblarse. "Alumnos y alumnas" es razonable; "matriculados y matriculadas" es una chorrada. La lengua no es un cuatro por cuatro. Salvo en ocasiones muy enfáticas o solemnes, debe evitarse decir: "los profesores y profesoras y los alumnos y las alumnas del Martínez Montañés". En relaciones o pares entre iguales, horizontales, se desdobla si hay motivos: diremos "amas y amos de casa" pero no diremos "primos y primas": primos basta y, si hace falta más, se especifica. Cuando masculino y femenino coincidan, debo buscar la concordancia por proximidad: "las alumnas y los alumnos educados en las labores domésticas" queda mejor que "los alumnos y las alumnas educadas [o educados] etcétera". Antes o después nos puede pasar como al REA: que nos salga al paso el masculino y nos hagamos un lío. Son muy útiles pronombres o palabras no marcadas. En vez de el que o la que, usar quien: "quien quiera". Otra manera es usar genéricos: profesorado, alumnado, familiares. O hablar en impersonales. Y no perder el hilo del discurso.

Democratizar el ruido. Vencer ruidos y grititos favorece la igualdad, acerca al pueblo llano y ordinario a esa minoría que sabe callar cuando entra en palacio o en sagrado, pisar alfombras, y cuándo hay que decir su alteza o su majestad, señal de que su señoría se codea con ella. No lo reconocen, pero en el fondo les encanta que un no-educado (que no es lo mismo que un mal-educado) aplauda al Cristo del Silencio. Así le pueden mandar callar y así se ve que no hay nada entre esa gente de barrio y quienes entienden de Semana Santa. Les encanta que Vanessaaah! llame a gritos a su Yonathaaan! por los pasillos. Que se noten colegios de pago. Increíblemente, gobiernos que han hecho campañas con éxito contra el tabaco y la alcoholemia y han metido al país en cinturón de seguridad, no hacen nada contra el ruido; al revés, lo fomentan en tele basuras y granhermanos. ¿Se imaginan que tu motillo sonara igual que mi Bemeúve? Que todas fuésemos mujeres sabias, discretas y puestas en urbanidad y protocolo. Que todas pudiésemos ser reinas.

Nada más que por eso, merece la pena educar princesas.

Se admiten ideas.

Habla con Coeducación.

 

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APÉNDICE. LÉXICO DE COEDUCACIÓN:

CDrae, María Moliner (MM), Corominas y elaboración propia

 

Acoso es acoso y no bullying. Gay es gay. De chicos, nos hemos metido en los armarios, las madres nos han dicho sal del armario, así que conviene dejar los roperos en paz, exentos o empotrados.

discriminar. (lat. discrimināre). Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc.

epiceno. Gram. Nombre común perteneciente a la clase de los animados que, con un solo género gramatical, puede designar seres de uno y otro sexo; p.ej., bebé, lince, pantera, víctima.

erotismo. (gr. ἔρως, ἔρωτος, amor, e -ismo). 1.m. Amor sensual.

Eufemismos y malicias. La malicia ha viciado verbos transitivos como meter o tirar, que los hablantes sustituyen por entrar o caer, intransitivos: éntrate el banco ó ha caído a la hermana. En América y aquí, coger, tomar, pillar, son acciones muy comunes que han quedado contaminadas. (La palabra América también quedó contaminada.) Como el problema está en los significados, hacerle el juego al eufemismo es contaminar para mañana el significante que se use hoy, y será el cuento de nunca acabar. Recuerden el chiste tontorrón: -¿Te frío un huevo? -¿Por qué no te fríes tú los dos? El sustituto más universal del castellano, pronombre neutro lo, significa por defecto, como se dice ahora, sexo o sexo urgente y así lo entiende quien escucha frases como lo hicimos en el parque ó lo hicieron sin esperar más. De asociaciones de este tipo se sirvió, a su manera, la campaña póntelo, pónselo, que fue tan famosa.

femenino, na. (lat. feminīnus). 1.adj. Propio de mujeres.

Gay, no guey. La palabra gay viene de la comunidad jipi de San Francisco que quiso ver en gay, alegre, el acrónimo de good as you, tan bueno como tú (se entiende, heterosexual). El lexicógrafo Arturo del Hoyo documenta la palabra gay en España en la revista Interviú del año 1976 y la Academia la tiene admitida desde 2001: gay. perteneciente o relativo a la homosexualidad; hombre homosexual. ¿Pronunciaremos gay o guey? Apuesten por la a. Decir gay corresponde mejor con la escritura y con la etimología. Gay es palabra romance de efecto búmeran (Drae: bumerán) que desde el inglés nos vuelve fonetizada algo cambiada pero que estaba en el idioma desde siempre (como nos viene ahora pack, de paca, paquete o empacar). Busquen gayo o gaya, con y griega y verán: alegre, vistoso, del provenzal gai, y éste del latín gaudium: contento, gozo, alegría, placer de los sentidos. Busquen gaya ciencia o gaya doctrina y verán que así se llamaba, por asociación con el adorno y ceremonia, el arte de versificar, el arte de la poesía. ¿No usó gay-trinar don Antonio Machado para quejarse de los tenores huecos que cantan a la luna?

género. (lat. genus, genĕris). Conjunto de seres que tienen uno o varios caracteres comunes. Gram. Masculino, femenino y neutro.

hembra. MM. (lat. «fémina»; v. «femenino, femin..., fecundo, feto». N., empleado t. como calificativo en aposición.) Õ En las especies animales y vegetales que tienen los órganos masculinos y femeninos de la generación en distinto individuo, individuo que tiene los femeninos: ‘La hembra del león. Una águila hembra. Un algarrobo hembra'. (V.: «Fembra, guaricha, mujer. Estéril, fecunda, parida, salida, virgen. Femenino. Generación. Mujer. Parir. Preñez. Reproducción».)

Hermana Marica. Marica tiene la ventaja de ser palabra admitida por el decoro poético. Marica usó García Lorca en su célebre Oda a Whalt Whitman, de Poeta en Nueva York, donde nos da un repertorio llamando a los maricas de las ciudades: arpías, faeries, pájaros, jotos, sarasas, apios, cancos, fioras y adelaidas. Colega es un magnífico acrónimo de Colectivo de Lesbianas y Gays. Marica, mariquita, maricón. (de María, n.p. de mujer). 3.m.coloq. Hombre afeminado y de poco ánimo y esfuerzo. 4.m.coloq. Hombre homosexual. El macho masclo másculo músculo es probable que gallee delante de mujeres y amanerados mariquitas a los que, por débiles, desprecia. Pero habría que verlo frente al macho músculo embutido en pantalón de cuero que lubrifica su sexo de un certero salivazo. Historias para mayores de Genet y de Fassbinder. Querelle de Brest.

hombre. (lat. homo, -ĭnis). 1. m. Ser animado racional, varón o mujer. 2.m. varón (ser humano del sexo masculino). MM. (lat. «homo», del m. or. que «humus»; v.: «humano, humilde; eccehomo, homenaje, homicida, omecillo».) Õ (n. colectivo genérico). Se aplica a nuestra especie, o sea la de los mamíferos racionales: ‘El aparato respiratorio en el hombre'. A los individuos adultos de ella: ‘El niño se transforma en hombre'. A los individuos del sexo masculino de ella: ‘La fisiología del hombre y de la mujer'. Individuo adulto de sexo masculino de la especie humana. ‘He ahí un hombre. Eso no es un hombre'. V. «todo un HOMBRE». (Otras formas de la raíz, «hom-, hum-»: ‘homicida, hominal', etcétera; ‘humanidad, humano'. Otras raíces, «andro-, antrop-, vir-»: ‘androide, andrógino, androlatría, ginandra; antropocéntrico; viril'. V.: Individuo, macho, marido, padre, vestirse por los pies, sexo feo, sexo fuerte, sujeto, varón. Caballero, señor. Adolescente, adulto, anciano, garzón, joven, niño. Baldragas, bragazas, calzonazos, calzorras, faldero, hominicaco, insignificante, juan lanas, licenciadillo, mandinga, monigote, muñeco, nadie, pelele, pigmeo, punto, punto filipino, putañero, putero, quídam, tío, títere. Barbián, castizo, gaché, gachó. Humanidad. Filantropía, misantropía. Antropología. Antropomorfismo. Monogenismo, poligenismo. Eccehomo, homicida, omecillo, prohombre, superhombre. Persona».)

Homosexual incluye lesbiana. heterosexualidad, homosexualidad. (de homo- o hetero- ~). Relación erótica entre individuos de diferente o del mismo sexo. Salvo si hablamos de cultura lesbiana o lésbica (de sólo mujeres), lo mejor y más rápido será desposeer a la palabra homosexual de la connotación negativa que históricamente ha tenido y aplicarla por igual a unos y a otras: personas con inclinaciones sexuales hacia personas de su mismo sexo. Homosexual, sustantivo o adjetivo, nos ahorra "gays y lesbianas" y el absurdo "homosexuales y lesbianas". En psicosexualidad aún hay que distinguir en grados y comportamientos más activos o más pasivos.

individuo, dua. (lat. individŭus). 2.adj. Que no puede ser dividido.

La intención. Como decía el Arcipreste allá en su siglo, las palabras sirven a la intención y no la intención a las palabras. No siempre una imagen vale más que mil palabras. Un verbo como joder lo mismo sirve para fastidiar que para el rico sexo y el culo igual es fuente de placer que asiento de todas las chocarrerías. El mundo está lleno de hijoputas que nos hacen la puñeta, y de mi niño, la gracia que tiene el hijoputa.

La la lá. ¿Por qué dicen la Pantoja y no el Jesulín? Artículos determinantes delante de nombres propios de mujer, cuidado con ellos. Mi vicepresidenta es Fernández de la Vega, no la Fernández de la Vega; ni Caballé es la Caballé para que Gil de Biedma, don Jaime, no acabe siendo la Biedma. Entre gente joven y en habla coloquial el artículo determinante no tiene por qué ser peyorativo ni esto es ciencia exacta: la Pilarica es la patrona católica de Zaragoza pero la Rocío no es la virgen de Almonte ni quien lo dijo. Históricamente el artículo ha sido ponderativo: Beatriz Galindo, la Latina, el Cid. Lo mismo es un honor ser la Piquer que un desdoro, según, la Pantoja.

La pluma. Hay quien se queda tan a gusto diciendo pene, sin caer en la cuenta de que está diciendo pluma o pincel (inglés pen) para al final volver a lo mismo, latín penis: cola o rabo. Quien dice vagina no dice tintero, sino legumbre, vaina vegetal, doblete culto de judía verde o habichuela. La solución contra cursis y enredadores es pactar con nuestro lenguaje, y decir con Góngora: hable yo inteligente y entiéndame la gente. Vivan entrar, tirar, penetrar, coger. Vivan las mujeres con tetas como Melibea y no con senos como los fregaderos de cocina; las preñadas, llenas. Las que van a parir, te saludan.

La ropa. Cuando éramos chicos, bragas eran bragas de mujer; hoy son de cuello (lo que es una manera de repartir su antiguo valor como prenda masculina) y las mujeres lo que llevan son braguitas. Y sostenes, no; sujetadores o parte de arriba de un bikini.

lesbiana. (lat. Lesbĭus). 1.adj. Natural de Lesbos. U.t.c.s. 3.adj. Perteneciente o relativo al lesbianismo, homosexualidad femenina.

macho. MM. (lat. mascŭlus, másculus, dimin. de «mas, -aris», macho; v.: «másculo», etc). 1.m. Animal del sexo masculino. Õ Se aplica a los seres de cada especie orgánica que tienen los órganos masculinos de la generación y producen espermatozoos o la forma correspondiente de gametos. (V.: «Maslo, masto, padre, semental, varón. Cubrir, enamorar, fecundar, hacer la rueda. Masculino. Marimacho. Generación. Sexo».) Ù Recientemente, se ha puesto en uso, en lenguaje vulgar y especialmente entre chicos, como apelativo laudatorio, con el significado de «valiente» o digno de admiración por sus cualidades, actos o actitud. (María Moliner.)

masculino, na. (lat. masculīnus). 1.adj. Dicho de un ser: Que está dotado de órganos para fecundar. 3.adj. Varonil, enérgico.

másculo, la. (lat. mascŭlus). 1.adj.ant. Se decía del macho. 2.m.ant. Varón, o macho en cualquier especie animal.

madre. (lat. mater, -tris). 1.f. Hembra que ha parido.

matrimonio. (lat. matrimonĭum). 1.m. Unión de hombre y mujer concertada mediante determinados ritos o formalidades legales.

mujer. (lat. mulĭer, -ēris). 1.f. Persona del sexo femenino.

novio, via. (lat. novĭus, novus, nuevo). 1. Persona que acaba de casarse. 2. Persona que mantiene relaciones amorosas con fines matrimoniales. 3. Persona que mantiene una relación amorosa con otra sin intención de casarse y sin convivir con ella.

piropo. (lat. pyrōpus, y del gr. πυρωπóς). Lisonja, requiebro.

sexo. (lat. sexus). 1.m. Condición orgánica, masculina o femenina, de los animales y las plantas. sexismo. 2.m. Discriminación de personas de un sexo por considerarlo inferior al otro.

varón. (lat. varo, -ōnis, fuerte, esforzado). 1.m. Ser humano de sexo masculino. 3.m. Hombre de respeto, autoridad u otras prendas. MM. (Variante de «barón» debida a infl. del lat. «vir».) Õ «Hombre». Persona del sexo masculino. Se emplea para precisar la distinción o en lenguaje literario con sentido laudatorio: ‘Varón de grandes virtudes'. Ö Por oposición a niño, persona del sexo masculino que ha llegado a la edad adulta. (V. «garzón».)

vejatorio. 1.adj. Que veja o puede vejar. (lat. vexāre). 1.tr. Maltratar, molestar, perseguir a alguien, perjudicarle o hacerle padecer.

vejestorio. 1.m.despect. Persona muy vieja. (lat.vulg. vĕclus, lat. Vetŭlus: Comúnmente puede entenderse que es vieja la que cumplió 70 años).

Velo islámico. Donde hay velo no hay coeducación. Humorada o malabarismo, o temeridad, haber lanzado Coeducación e Igualdad a la vez que Diálogo de Culturas y Alianza de Civilizaciones, sin reglas previas de juego laico. Lo sabe quien ha tenido en su banca al niño, tan normal, y a la hermana, con el velo puesto: nos cambian la clase. Un suponer que el tapadismo sistemático y a perpetuidad de una muchacha no es machismo, que es cultura. Y que la alianza de culturas incluye a la familia tapadista y que yo la tengo que recibir en tutoría. ¿Qué consejo les doy? ¿Qué consejo orientador el orientador? Coeducación tiene una idea: o libran del velo monjil a la muchacha (y, de paso, a la madre) o que se pongan también el velo el niño y el padre, que para eso son de la misma cultura.

Xenofobias, racismos, sexismos. Lo malo de hacer "el indio", ir a "los gitanos" o ir "de putas", no está en las palabras ni está en el género, sino en las condiciones de la vida que propician la marginación. Si las verdades y mentiras de Coeducación están en el velo islámico, la piedra de toque de Igualdad está en esas minorías que salen mal en la foto.

________________________________

 

Daniel Lebrato, Igualdad y Coeducación, IES Martínez Montañés

daniellebrato@telefonica.net

teléfono de la igualdad: 669 823 890

webs: elwoman, eltendedero

descarga de originales: groups.google.com "eltendedero"

07/10/2007 12:22 Autor: elwoman. #. No hay comentarios. Comentar.

joyas del franquismo y cómo hacer una barbacoa

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imágenes de otra época en joyas del franquismo

curiosidades sobre homofobia

(las pasa Jesús Molina)

 

 

Como hacer una barbacoa. Principios Básicos.

 

 

Una vez que un hombre se ha decidido a hacer una barbacoa,
hay una serie de acciones encadenadas que se ponen en marcha....

 

1)     La mujer compra la comida.
 
2)     La mujer hace la ensalada, prepara la verdura y el postre.
 
3)     La mujer prepara la carne para la barbacoa, la pone en una bandeja junto con los utensilios necesarios y lleva la misma al exterior, donde el hombre ya se encuentra sentado ante la barbacoa con una cerveza en la mano.
 
Ahora el punto culminante de la actividad:
 
4)     EL HOMBRE PONE LA CARNE EN LA BARBACOA.
 
5)     Ahora más actividades rutinarias: la mujer lleva los platos y cubiertos al exterior.
 
6)     La mujer informa al hombre que la carne se está quemando.
 
7)     El le agradece esta información vital y aprovecha para pedirle otra cerveza mientras se ocupa de la emergencia. Y ahora otro momento culminante!! !!!
 
8)     EL HOMBRE RETIRA LA CARNE DE LA BARBACOA Y SE LA DA A LA MUJER.
 
9)     Más trabajo rutinario: la mujer coloca los platos, la ensalada, el pan, los cubiertos, las servilletas y las salsas y lleva todo a la mesa.
 
10) Después de la comida, la mujer quita la mesa, friega los platos y: otro momento importante!! !!!
 
11) TODOS FELICITAN AL HOMBRE POR SUS DOTES CULINARIAS Y LE AGRADECEN LA ESPLENDIDA COMIDA.  
 
12) El hombre pregunta a su mujer qué le ha parecido el no tener que cocinar. Cuando ve que ella se mosquea, llega a la conclusión que no hay manera de complacer a las mujeres.

 

30/06/2007 09:07 Autor: elwoman. #. No hay comentarios. Comentar.

la estrategia del nudista

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daniel lebrato: MORAS Y CRISTIANAS


-la estrategia del nudista-


El artículo insiste en el carácter estrictamente privado del hecho religioso y aboga por una discriminación positiva a favor del laicismo. Por la objeción de conciencia ante la expansión del islamismo, ante el judaísmo, ante la tan mal acostumbrada religión católica: esas misas oficiales con rey, alcalde o presidente, esos dineros públicos que van a cofradías y procesiones.


  • 1. Discriminación positiva del laicismo: que se cumpla el Artículo 16,2 de la Constitución, que nadie pueda ser obligado (ni por defecto ni por Ley de la Función Pública) a declarar sobre su ideología, religión o creencias.

  • 2. Laicismo: el malestar de la cultura y de la civilización consiste en matar al Padre y a sus profetas. La luz bella del "non serviam" también sirve.

  • 3. Peligro: ir a más las prepotencias religiosas. El Ramadán como la Semana Santa y, por Resurrección, la Fiesta del Cordero.

  • 4. Aunque pretendan igualar pañuelos con la femenina falda, el velo es un sistema de tapadores a tapadas, jerarquía y sometimiento, probablemente miedo. Y aunque soltera o viuda no tenga varón tapador, cualquier varón se siente con derecho a apedrearla en las lapidaciones.

  • 5. En la sociedad de la información, se modifican percepciones y conductas. No desprecien el efecto llamada: el marroquí con posibles, no un patera, cuando quiere emigrar elige muy bien dónde pone su bazar multiprecios.

  • 6. El sistema hiyab de burkas, shadores y pañuelos puede ser indiscutible en diplomacia o en turismo, gente que está de paso. Pero sí es discutible antes del censo o registro civil y antes de los plenos derechos de familias a las que como funcionario o particular yo tendría que servir.

  • 7. Como coeducador, coeducar a una alumna con pañuelo, y a su lado su hermano, sin pañuelo y tan fresco. Como profesor, mi libertad de enseñanza, sin herirme o herirla. Como tutor, qué decir a ese padre y a esa madre de la niña en tutoría.

  • 8. Prohibir no gusta ni están los tiempos para Esquilaches. Pero, libertad por libertad, frente a la libertad de usted ponerle el velo a su hija, yo debería tener la libertad de que a su hija le dé clase otra persona.

  • 9. El orgullo Islam nace antes del colegio y en institutos ya es tarde. Habría que perseguir la señalación de la mujer desde y en todas las instituciones, locales o servicios públicos. Estado, Autonomías, Ayuntamientos. El velo es la piedra de toque de la igualdad y coeducación en España.

  • 10. Quien dice velo dice kipá o solideo judío de varones que nos machacan que no somos como ellos el pueblo elegido. Quien dice velo dice dogma.

  • 11. El PSOE no ha tenido para enfrentarse al Papa y a la Conferencia Episcopal. Para disimular el paso atrás, Zapatero se ha marcado una fuga hacia delante. Con el apoyo interesado o temerario de grupos católicos, el partido gobernante ha alimentando el tránsito de una religión única y verdadera a religiones por cuotas. Con ustedes: las tres culturas.

  • 12. De LOCE a LOE (y tiro porque me toca), el belén ya no es Belén sino tradición; la tradición se hará pasar por democracia de tal manera que el antidemócrata, el intransigente, soy yo, que no quiero belenes en el aula ni en la Plaza Nueva. El islamismo será la minoría complementaria con la que tengo que dialogar. Con ustedes: la alianza de civilizaciones.

  • 13. La explicación de todo: Israel, la Guerra Fría y la política de bloques. Las potencias occidentales fomentaron y armaron contra la URSS a regímenes teocráticos y clericales que, desaparecida la Unión Soviética, se han vuelto contra el Imperio. Imanes y Bin Laden.

  • 14. Desprestigiado el socialismo marxista y laico, el Islam termina en esa paradoja entre purismo y revolución.

  • 15. Si esto es así en sus territorios doloridos, árabes o islamistas cuando emigran emigran cargados de reivindicación: orgullo Islam, patada en el culo de Occidente, que se lo tiene merecido por reservar a inmigrantes lo peor de los trabajos y ciudades, y por su apoyo a Israel.

  • 16. Inversamente, el renacer de la religión en la UE apesta a numerus clausus y a geriátrico: el cristianismo como definición de europeidad contra la marea inmigratoria que, según dicen, acabará con los valores de la vieja Europa.

  • 17. En España, las civilizaciones son el mundo árabe, y el mundo árabe es Marruecos, bereberes mal llamados árabes, moros o musulmanes.

  • 18. La alianza es coladero para que Marruecos aparque cuestiones coloniales. Para que la odiosa monarquía marroquí no ocupe islotes Perejiles, la salsarrosada monarquía española ha firmado la dejación.

  • 19. Con sus cantos de vida y de alianza, el Gobierno ha dejado solas a mujeres marroquíes luchadoras y a quienes allí luchan por los derechos civiles. Porca política a cambio de casi nada, ni de Ceuta y Melilla.

  • 20. Si las civilizaciones son religiones, el creyente occidental se ha civilizado con un cinismo que interpreta las Escrituras y conjuga perfectamente fe con buena vida. En el resto sobra fe, fanatismo, por falta de buena vida.

  • 21. Católicos y católicas han pasado de un Testamento feroz y machista a sociedades igualitarias, razonablemente laicas tras la separación de poderes y la separación de iglesias y Estado. Por aunar un cristianismo capitalista con un cristianismo jipi y evangélico, se pasa por alto a aquel Jesús intolerante contra los mercaderes en el templo.

  • 22. Quien presuma de cristianismo, recuerde que hace 622 años, los que lleva el Cristianismo al Islam, la Iglesia era tan bárbara como para mandar niños al potro de tortura y eran normales persecuciones, conversiones forzosas, expulsiones, guerras, genocidios y lapidaciones contra mujeres adúlteras.

  • 23. Seis siglos dan para que no haya aquí mujeres adúlteras en el sentido público de la palabra, sino relaciones como las religiones, privadas.

  • 24. Tan privada es la religión, que nuestros curas no visten de cura y las monjas conviven con el desnudo integral, propiciado por el machismo histórico, por la liberación de costumbres y movimientos homosexuales.

  • 25. Conquistado el desnudo, la guerra entre el cuerpo y la ropa, entre el vestido y el tapado y el espejo, sí que es un choque de culturas.

  • 26. Moda bisexual, dicen mujeres radicales islámicas, suponiendo que el tapado, no es religioso sino cultural, no es forzoso sino asumido, y no es machista sino feminista. Sarna con gusto, ya saben.

  • 27. Pero hay espectáculos que se prohíben no por voluntad de las personas protagonistas sino porque hieren la sensibilidad del espectador. En Semana Santa se han prohibido flagelaciones y castigos de sangre que los penitentes asumían con gusto. Un reo desesperado no justifica la silla eléctrica.

  • 28. Ahora que niños y niñas occidentales hacen lo que quieren con su imagen, hay que ver lo castrante de un velo obligatorio, lo que supone en una muchacha la pérdida de coquetería de por vida: cambiar únicamente de pañuelo, como quien dice de corbata dentro de un traje siempre el mismo.

  • 29. Ese traje es símbolo de un paquete psicológico que simbólicamente tiene mucho de ablación. Afecta a todo: a códigos de familia, de noviazgo y de pareja, a ginecología y libertad sexual, a blusas y escotes, al deporte y a las clases de gimnasia, al baño en playas y piscinas, a quién mira y a quién deja de mirar, a su varón familiar. ¿Parece poco?

  • 30. Al no haberse sometido la inmigración a crítica, la crítica ha caído en extremos piadosos o integristas. Para la insoportable levedad del velo, el PSOE ha dejado correr el grifo de las mediocridades, salpimentadas de espíritu de oenegés y gotas de todoelmundoesbueno: un liberalismo parcial (que no aplican a la droga, por ejemplo), mucho individualismo insolidario, el frivolismo de las modas, y alguna resignación trasnochadamente femenina, sin que falte el canallismo hispánico.

  • 31. España no es Francia, nos dijeron. Si les gusta el velo, allá ellas.

  • 32. A todo esto, nadie cree que una vez dentro y en contacto con nuestra cultura, pedagogía y buenas prácticas emancipen a esas mujeres.

  • 33. Nadie cree tampoco que el velo sea factor de integración. Como se ve en París o Berlín, que llevan años recibiendo, y resultado añadido de la política y del urbanismo segregador de Francia y Alemania, la mano de obra árabe o islámica se sabe carne de explotación y salvo excepción nunca se integra.

  • 34. La alianza de civilizaciones funcionará con el jeque del petróleo o con el rey de Arabia Saudí. Con trabajadores y buscavidas, la alianza funcionará lo mismo que ha funcionado con nuestros hermanos de las Tres Mil Viviendas. Quienes nos venden el velo como seña de una civilización, con la que encima tenemos que dialogar, nos toman por idiotas.

  • 35. La crítica al tapadismo islámico debe ir paralela a críticas sobre nuestra cultura española. Machista, el "dos mujeres a la vez y no estar loco", lo cante Machín o Diego el Cigala. Peligro, "la maté porque era mía" y "volvería a hacerlo; son los celos", de Alaska y Dinarama.

  • 36. Pedir en nuestros espacios de libertades públicas un atuendo no sexista que no excluya ni discrimine a la mujer, es como la ‘debida compostura' que para entrar en templos y mezquitas piden párrocos e imanes.

  • 37. Clérigos y tapadores: háganse cuenta de que nuestro templo es el Estado.

  • 38. Cuando el varón que tapa a su mujer note un rechazo, pacífico pero generalizado; cuando el tapador pierda el orgullo y la tapada el miedo o el puntillo feminista, el mundo entero habrá ganado espacio y libertad.

  • 39. Mientras tanto, y ahora que se lleva el comercio justo, habría que hacer el vacío a tiendas o bazares multiprecios que a la mujer de casa tienen tapada. Y a voluntad de empresas y locales habría que dejar reservado el derecho de admisión de hombres tapadores y de mujeres tapadas.

  • 40. No es xenofobia, Paisa, es la estrategia del nudista contra el voyeur. Quien se deja mirar, mira. Si yo no puedo mirar a tu chica, cómo te atreves a mirar tú a la mía. Si por decencia la tuya va tapada, la mía, en camiseta y con el pelo al aire, te parecerá una puta. No la mires, Paisa.


O todos moras o todos cristianas.


__________________________


daniellebrato@hotmail.com, junio de 2007


webs: elWoman y elTendedero

CANCIÓN DE LAS TRES CULTURAS (dialoguillo)


-De tres culturas, alguna


señalándonos su libro


sagrado y que Dios lo dijo


querrá ser más que ninguna.


-Y de las tres, habrá dos


equivocadas del dios


se quiera o no verdadero.


-Si hay tres culturas que son


su historia y su religión,


será que no ha habido otras


culturas, laicos ni ateos.


-O nos toman por idiotas


tres culturas a la vez,


¿quién les ha dicho que tres


son los colores del cielo?

CANCIÓN DE LAS TRES ORILLAS (Axa, Fátima y Marién)


Tres orillas me enamoran


del Al-Garbe al Al-Jarafe,


de Triana hasta Al-Magreb.


Tres orillas me enamoran


con el sol que cada tarde


se mete en el coco: ven


Axa, Fátima y Marién.


Tres orillas que hay sembradas


de guardias y de alambradas


desde Sebta a Russadir.


Tres orillas que amanecen


con los hombres como peces


ateridos, hombres y


Axa, Fátima y Marién.


Si desde el principio no muestras quien eres,


nunca podrás después cuando quisieres


(Conde Lucanor)


daniellebrato@hotmail.com, junio de 2007

20/06/2007 07:26 Autor: elwoman. #. No hay comentarios. Comentar.

¿En qué quedamos?

Le cito: "el presupuesto es falso, no hay dinero público que no vaya para intereses privados". Ahora me entra la duda. Ahora se queja del "dinero público para cofradías y procesiones". Es que no me aclaro.

A: el dinero público, cuando va no se lo lleva algún tunante, va siempre a algo o alguien privado (carril bici versus más aparcamientos para cuatros por cuatro, por ejemplo), por tanto la cita que usted cita es cierta.

B: el dinero público, cuando hay separación iglesias-Estado, no debe ir a iglesias ni confesiones religiosas, eso sería subvencionar o financiar o patrocinar (esponsorizar, palabro horrible).

19/06/2007 13:21 Autor: An-ónimio. #. No hay comentarios. Comentar.

Yo también quiero ser así

Presupuestos públicos para intereses privados. Ese es el ideal de la progresía.

Yo también soy progre (de cintura para abajo), pero me va a costar mucho dejar de ser conservador porque sólo en pensar si este fin de semana toca segunda o tercera vivienda o en nombre de qué vulgo justificaré la enésima borrachera progre dilucidando sobre el género humano, ya me cuesta mis horas. Así que seguiré siendo de los divididos -que ahora se llevan tanto-. Progre por bajo, con cartera de progresando. Saludos.

Y el woman: Lo cual merece la reflexión: el presupuesto es falso. No hay presupuesto público que no sea para intereses privados. Tampoco hay presupuesto público que no tenga su origen en contribuciones directas o indirectas, los impuestos, privados. Otra cosa es la moral o moralina y la prioridad del gasto público, a qué se dedica etcétera.

El descrédito del progre tampoco lo entiendo. Progre fue una generación y ya no tiene remedio. Cuando había progres había fachas, tecnócratas, reformistas, monárquicos, nacionalistas, del opus, jipies, pasotas y rockeros. En política, rojos y azules. En siglas, un PSOE casi invisible y mucha sigla comunista: prochinos trostkistas.

De todos esos grupos, los menos peligrosos para intereses sociales y públicos me siguen pareciendo los progres. ¿Qué descrédito salpica, si no, a los demás grupos? ¿Hablamos en serio? ¿Repasamos la historia?

por El woman, Daniel Lebrato

19/04/2007 14:04 Autor: anonimatus tuus. #. No hay comentarios. Comentar.

TODO EMPIEZA CUANDO NUESTROS PECHOS SE TRANSFORMAN EN MAMAS

20070315080046-sevill-016.jpg 

TODO EMPIEZA CUANDO NUESTROS PECHOS SE TRANSFORMAN EN MAMAS. Nuestros pechos, ésos que cuando vamos dejando de ser niñas miramos ante el espejo solitario imaginando miles de historias de mujer; ésos que cuando empiezan a despuntar nos hacen temer un soplo de brisa que con su frescor delate nuestros pezones incipientes. Nuestros pechos que nos hicieron vibrar cuando una mano amada los acarició por vez primera y cuando por primera vez también nos hicimos madres y nuestros hijos tomaban la leche que brotaba para ellos, leche de vida y de salud, leche de amor que solo una madre sabe dar. Pechos que gozaron con el sexo, pechos que lucimos orgullosas de ser mujeres, pechos que nosotras ahora hemos dejado de tener para tener tan sólo mamas. Sucede todo de pronto: notas algo extraño en tu cuerpo, empiezas a ir al médico y te hacen dar veinte mil vueltas hasta que te dicen, por fin, que tienes cáncer de mama. Ductal, invasor, grado III ó IV, infiltrante... qué más da. Tienes cáncer y perderás tu pecho porque en tu pecho anida tu peor enemigo. Enemigo de la vida, amigo de la muerte que, poco a poco va infiltrándose en tu cuerpo. Tu cuerpo, lo único que tienes en esta vida. Tu cuerpo, el único que te hace sentir en toda su intensidad y que ahora has de amputar para seguir viviendo, para seguir caminando por el camino de la vida, por ese sendero lleno de espinas, de dolores intensos, de cuentos que la edad te obligó a dejar de creer para ir enseñándote a enfrentarte en soledad a la crudeza del tiempo. La vida y la muerte, dos caras de la misma moneda. La vida tan frágil, tan fugaz; la muerte tan silenciosa, oculta tras la vida esperando el primer descuido. Apenas puedes creer lo que en el fondo ya sabías, apenas tienes fuerzas para arrancar el llanto que por dentro te desgarra, apenas encuentras algo a lo que aferrarte para no hundirte en el pozo de la desolación y el desconsuelo. "Otras como tú lo han superado", te dicen; "has tenido mucha suerte porque lo hemos cogido a tiempo". ¿Suerte? "No es de los peores pero has de ser fuerte". Fuerte para emprender un largo camino cuyo final está por ver, fuerte para no desmayarte ante una bata verde y para no salir corriendo cuando ya camino del quirófano te asalta el miedo a no despertar y te das cuenta de que no te has despedido de todos, y te das cuenta de que aún te quedan muchas cosas por hacer. Al fin todo pasa. Una gran venda ocupa ahora el lugar del pecho maligno y oculta la cicatriz que tendrás que acostumbrarte a ver sin dolor cada vez que te duches, cada vez que te vistas, cada vez que quieras ocultarla bajo una prótesis de goma que sólo conseguirá engañar a los que desde fuera te vean. Te mirarás al espejo como cuando eras joven y no podrás evitar que alguna lágrima brote de tus ojos. Luego el tratamiento: la quimio, la radio, la terapia hormonal... Se caerá tu pelo, sentirás fatiga y ganas de vomitar, te infertilizarán para siempre o te darán una pastilla que habrás de tomar durante cinco largos años y que cada mañana te recordará que sigues viva gracias a esas manos expertas que supieron extirpar a tiempo el mal que contigo iba creciendo. Y en tu desgracia te sentirás afortunada porque a pesar de todo sigues viendo cómo el sol sale cada día y cómo la vida no se detiene ante tu ventana trayéndote un rayo de luz que te impulsa a seguir adelante aunque cueste, aunque duela, aunque tu pecho dejara definitivamente de ser pecho para transformarse en mama.

[Isabel Lebrato. Quiero dedicarles este texto a todas las mujeres de AMAMA, mujeres fuertes y valerosas que me enseñaron a brindar por la vida, que me abrieron nuevamente los ojos al mundo y me acogieron en su seno para mostrarme que es más fácil el camino si vamos todas juntas.]

 

Todo es más fácil si vamos juntas.

Juntas conseguiremos que nos escuchen.

Juntas encontraremos los medios

y juntas desaparecerán nuestros temores.

El miedo al dolor y el miedo a la muerte

nos harán sentir más vivas que nunca

y nos haremos fuertes para combatirlo.

Juntas brindaremos por la vida,

juntas aprenderemos a seguir caminando y

juntas seremos capaces de levantarnos

el día que lo veamos todo demasiado negro.

Juntas descubriremos que el sol

aún alumbra para nosotras

y que la vida es hermosa, a pesar de todo.

Es duro, lo sabemos,

pero también sabemos que es posible.

Une tu fuerza a las nuestras

que todo será más fácil si todas vamos juntas.

15/03/2007 08:00 Autor: elwoman. #. No hay comentarios. Comentar.

BORRADOR DE LENGUAJE Y LIBRO DE ESTILO

20070201113438-gallina-de-buly.jpg

dos páginas para sacar por impresora: http://blogs.ya.com/daniellebrato/files/n_5_el_woman__segundo_libro_de_estilo.rtf la gallina es de Buly

[ IGUALDAD y COEDUCACIÓN ]

BORRADOR DE LENGUAJE Y LIBRO DE ESTILO

Al año y medio del Plan de Igualdad y Coeducación
de la Junta de Andalucía, no está de más
RECORDAR que

  • 1º. Igualdad incluye coeducación,

  • 2º. coeducación incluye el lenguaje,

  • 3º. no hay lenguaje igual sin igualdad real y

  • 4º. sin igualdad real, el lenguaje se queda en pura estadística, demografía o cortesía.

  • 5º. Con esas limitaciones y cuando haga falta, hay que hacer visible a quiénes nos referimos, si a varones y a mujeres, y si juntos o separados

  • 6º. Como libro de estilo, cuidaríamos
    y, en su caso, desdoblaríamos:
    1º. la lengua oficial antes que la coloquial,
    2º. la lengua escrita (administrativa) antes que la hablada,
    3º. los vocativos (herederos del "señoras y señores"), y
    4º. los sustantivos (casi nunca los adjetivos),
    salvando siempre la pertinencia, la concordancia y la elegancia natural del resultado

  • 7º. En general, la parte sexualmente no marcada del lenguaje, el masculino genérico, tiene que escuchar y contemplar el lenguaje de mujeres y homosexuales

  • 8º. Hay que pactar un lenguaje, empezando por el mío, que no enmascare la dominación machista o patriarcal

  • 9º. ni, a ser posible, ninguna dominación.

    El efímero diario Liberación llevaba en editorial un artículo que habría que hacer obligatorio en la escuelas de periodismo. Se llamó Un lenguaje y un estilo que no enmascaren la dominación. A la luz de aquel artículo son inadmisibles frases comunes y mediáticas del tipo "lo que contaminamos". ¿Contaminamos, quiénes? ¿Yo con mi cigarro o mi brasero de butano igual que usted con su industria pesada? El nativo que ve pasar el 4x4 del Dakar ¿contamina igual que el piloto que lo lleva? Y cuidado con los titulares. El lema "por la paz" busca la quietud de las personas pero deja intacto el Pentágono. El "Toda España condena el atentado" se olvida, mal que nos pese, de que lo condenado, ETA, es también producto y parte de España. Pura teoría de conjuntos

    NOTAS:

    Al punto 3. No hay igualdad sin igualdad social. Pero si hablas de esto es que te sales de materia o te acusan de radical. Haga usted las reformas que pueda con ladrillos y brocha gorda pero no pretenda cambiar cimientos o estructuras. Y en las escuelas públicas aceptemos el velo islámico (cuando menos, patriarcal) so capa de ‘cultura' y ‘civilizaciones'

    Al punto 5. Titula el diario Metro de 31.01: "El 12 % de los chavales vive esclavo del móvil": no sabemos si se refiere a chavales y a chavalas y es un titular ambiguo o inexacto para un dato demográficamente relevante. En cambio "a las dos voy por los niños al colegio" puede ser suficiente aunque algún niño sea niña: se trata de contar mi empleo de tiempo no mi libro de familia

    Al punto 6. "Alumnos y alumnas" es razonable; "matriculados y matriculadas", una chorrada

    Al punto 7. El habla es un vestido de por sí artificial que tiene que sentarnos bien, no se puede forzar más artificialmente el lenguaje

    Al punto 8. Son las mujeres (de la ‘a') las que nos dicen qué hacemos o qué decimos (con la ‘o'). Año y medio después de lanzado el Plan es rara la gente que habla en "todos y todas". A la mayoría de mujeres sensibles y concienciadas, oímos decir ‘todos', ‘profesores', etc., y es eso lo que vale. Insultos y bravatas (revertianas, académicas o antiacadémicas) pueden distraernos o hacernos gracia en los dominicales aburridos, pero un exceso de polémica no tiene demasiado sentido. Cada quien verá con las precisiones del lenguaje a donde quiere llegar. Decir "cada quien" en vez de "cada cual", para que no nos busquen las cosquillas con un inexistente femenino "cada cuala", es otra solución: ponernos a salvo de cómicos de la lengua que vienen a tocarnos los registros.

    Tengamos el habla en paz sabiendo que, mientras hablemos de la ‘o' y de la ‘a', no estaremos hablando de otra cosa. Ni de la violencia, dónde está y de dónde viene, ni del patriarcado. Ni del machismo siquiera.


[Se admiten ideas: ElWoman. 01.02.07]

dos páginas para sacar por impresora, pinchando aquí:
http://blogs.ya.com/daniellebrato/files/n_5_el_woman__segundo_libro_de_estilo.rtf

01/02/2007 11:21 Autor: elwoman. #. No hay comentarios. Comentar.

el tercer género

20070115064413-gallina-de-buly.jpgEL TERCER GÉNERO (óleo de Buly) en diez páginas para IMPRESORA:  http://blogs.ya.com/daniellebrato/files/el_tercer_genero.rtf

Daniel Lebrato: EL TERCER GÉNERO


La revista El Woman de temas de coeducación y convivencia para la igualdad y la libertad propone
EL TERCER GÉNERO, un plan para el enriquecimiento de masculino y femenino a base de integrar y normalizar las distintas culturas y sensibilidades homosexuales gays o lesbianas en nuestro organigrama mental, moral y científico. Lo que sigue es un extracto de las implicaciones y aplicaciones lingüísticas de dicho plan.


EL TERCER GÉNERO quiere mejorar la vida de personas cuya inclinación sexual no coincide, ni tiene por qué, con lo que los demás interpretamos. El nombre del plan, el tercer género, se elige y se prefiere al tercer sexo por respeto a la pluralidad y riqueza de la sexualidad: hay tantas sexualidades como personas o gustos. Se elige género, y no sexo,  por lo establecido y aceptado que está el sintagma (incluso en sus más dudosas combinaciones, como en violencia ‘de género'). Género, pero no gramatical ni neutro frente a masculino y femenino.


GAY, NO GEY. La palabra gay viene de la comunidad jipi de San Francisco que quiso ver en gay, alegre, el acrónimo de good as you, tan bueno como tú (se entiende, heterosexual). El lexicógrafo Arturo del Hoyo documenta la palabra gay en España en la revista Interviú del año 1976 y la Academia la tiene admitida desde 2001: gay. perteneciente o relativo a la homosexualidad; hombre homosexual. Curiosamente, el Diccionario no da la etimología. ¿Pronunciaremos gay o [gey]? Apuesten por la a. Decir gay corresponde mejor con la escritura y -hay que decir- con la etimología. Gay es de esas palabras romances de efecto búmeran (Drae: bumerán) que desde el inglés nos vuelven fonetizadas o algo cambiadas pero que estaban en el idioma desde siempre (como nos viene ahora pack, de paca, paquete o empacar). Busquen gayo o gaya, con y griega y verán: alegre, vistoso, del provenzal gai, y éste del latín gaudium: contento, gozo, alegría, placer de los sentidos. Busquen gaya ciencia o gaya doctrina y verán que así se llamaba, por asociación con el adorno y ceremonia, el arte de versificar, el arte de la poesía. ¿No ha habido tanto poeta mariquita? ¿Byron o Kavafis, Lorca o Luis Cernuda? ¿No usó gay-trinar don Antonio Machado en su Retrato para quejarse de los tenores huecos que cantan a la luna?


HOMOSEXUAL INCLUYE LESBIANA. Salvo si hablamos de la cultura lesbiana o lésbica (de sólo mujeres homosexuales), lo mejor y más rápido será desposeer a la palabra homosexual de la connotación negativa que históricamente ha tenido y aplicarla por igual a unos y a otras: personas con inclinaciones sexuales hacia personas de su mismo sexo. En estos tiempos de desdobles descomunales, homosexual, sustantivo o adjetivo, debe bastar como genérico y ahorrarnos el penoso "gays y lesbianas" y el absurdo "homosexuales y lesbianas", como si una palabra no incluyera a la otra.


"SI VIENES, VEN CON ALGO QUE ME GUSTE", canta una jarcha. Lo mismo se puede usar mariquita en sentido desprovisto o positivo, que se puede usar y se usa para denigrar o insultar. Los mariquitas entre sí se llaman mariquita y más: maricón, maricona, mariconaza, y oímos a varones homosexuales contando sin rubor chistes de su propia sombra: esto que va un maricón... Pero la llave de entrada y la clave de confianza la tienen ellos, no personas ajenas al grupo. Es como si a un varón calvo le dicen calvo o a una mujer gorda le dicen gorda. Puede usted decirme calvo a mucha honra, pero si usted lo que quiere es señalarme de alopecia o minusvalía, entonces su calvo no tiene gracia. Básicamente se entiende que manda la intención, que, como decía el Arcipreste allá en su siglo, las palabras sirvan a la intención y no la intención a las palabras, algo muy fácil de entender pero difícil de conseguir si tenemos en cuenta -y muchos lo han dicho: Borges, Yourcenar o Barthes los penúltimos- que el poder de los significantes excede al de los significados. No siempre una imagen vale más que mil palabras. Un verbo como joder lo mismo sirve para fastidiar que para el rico sexo y tomar por culo igual es un placer que una frase insultante. (Qué vamos a decir, si el mundo está lleno de hijoputas que nos hacen la puñeta, y de nadie como mi niño, que me saca matrícula con lo poco que estudia ¡el hijoputa!)


HAY QUE PACTAR UN LENGUAJE, hay que salir del tabú, del mal gusto y del eufemismo. Porque la malicia no ha de parar. El sustituto más universal del castellano, pronombre neutro lo, significa por defecto ‘sexo' o ‘sexo urgente' y así lo entiende quien escucha frases como lo hicimos en el parque ó lo hicieron sin esperar más. (De asociaciones de este tipo se sirvió, a su manera, la campaña póntelo, pónselo que fue tan famosa.) La malicia ha viciado verbos transitivos como meter o tirar, que los hablantes sustituyen por entrar o caer, intransitivos: éntrate el banco ó ha caído a la hermana. En América y aquí, coger, tomar, pillar, son acciones muy comunes que han quedado contaminadas. (La palabra América también quedó contaminada.) Como el problema está en los significados, hacerle el juego al eufemismo es contaminar para mañana el significante que se use hoy, y será el cuento de nunca acabar. Recuerden el chiste tontorrón: "-¿Te frío un huevo? -¿Por qué no te fríes tú los dos?" Cuando éramos chicos, bragas eran bragas de mujer; hoy son de cuello (lo que es una manera de repartir su antiguo valor como prenda masculina) y las mujeres lo que llevan son braguitas. Y sostenes, no; sujetadores o parte de arriba de un bikini. Hay quien se queda tan a gusto diciendo pene, sin caer en la cuenta de que está diciendo pluma o pincel (inglés pen) para al final volver a lo mismo, latín penis: cola o rabo. Quien dice vagina, dice legumbre, vaina vegetal, doblete culto de judía verde o habichuela. Así entendidas estas etimologías, ¿se representa la imaginación lo que dicen? La única solución para que cursis, tímidos y enredadores no nos tomen el pelo, es pactar con nuestro propio lenguaje, y decir con Góngora: hable yo inteligente y entiéndame la gente. Vivan entrar, tirar, penetrar, coger, polla, coño, carajo. Vivan las mujeres que tienen tetas como tenía Melibea y no senos como los fregaderos de cocina; las que están preñadas, llenas, y no embarazadas, confusas; las que van a parir y no a dar a luz.


ARMARIOS, LOS DE LA ROPA. Es inadmisible, ni como gracia, que la mayoría pida pruebas o aduanas, armarios más o menos, por donde salgan los mariquitas. Tiene sentido saber que Lorca fue homosexual si es que eso me ayuda a entender a Yerma o a Bernarda Alba. Pero ¿qué sentido tiene que quien no es nadie ni famoso tenga que hacer públicas sus preferencias, sus gustos y disgustos sexuales? Bastante es que con armario o sin armario, con orilla o con acera, la homosexualidad soporte ser la otra realidad, la realidad marcada, como ser zurdo es la otra realidad frente a la mayoría diestra, y la silla de ruedas frente a las dos piernas.


HERMANA MARICA. Marica tiene la ventaja de ser palabra admitida por el decoro poético. Marica usó García Lorca en su célebre Oda a Whalt Whitman, de Poeta en Nueva York, donde nos da un repertorio de localismos curiosísimos llamando a los maricas de las ciudades: arpías, faeries, pájaros, jotos, sarasas, apios, cancos, fioras y adelaidas. Colega es una perfecta palabra, magnífico acrónimo del Colectivo de Lesbianas y Gays. Orgullo gay estamos tan acostumbrados a oírlo pronunciado gey [orguyo gey], que no tenemos que empeñarnos en otra cosa. El acoso es acoso y no bullying. Gay es gay. De chicos, nos hemos metido en los armarios, las madres nos han dicho sal del armario, así que conviene dejar los roperos en paz, exentos o empotrados.


LA LA LÁ. Artículos determinantes delante de nombres propios de mujer, cuidado con ellos. Mi vicepresidenta es Fernández de la Vega, no la Fernández de la Vega; ni Caballé es la Caballé para que Gil de Biedma, don Jaime, no acabe siendo la Biedma. Entre gente joven y de habla coloquial el artículo determinante no tiene por qué ser peyorativo ni esto es ciencia exacta que no tenga caprichos y excepciones: la Pilarica es la patrona católica de Zaragoza pero la Rocío no es la virgen de Almonte ni quien lo dijo. Históricamente el artículo ha podido parecernos ponderativo o elogioso: Beatriz Galindo, la Latina, sabía más latín que nadie como el Cid era más sidi, señor, que ningún otro. Con prevenir los malos tratos es suficiente. Lo mismo es un honor ser la Piquer que no lo es ser la Pantoja. La vida es compleja pero en lo académico y oficial lo tenemos más fácil: con evitar o prohibir nombres propios no consensuados, tenemos bastante. Bastante si periódicos y medios, sobre todo la televisión, se impusieran un libro de estilo de obligado cumplimiento, esa ley de defensa del idioma y de las buenas prácticas lingüísticas.


SI LA PSICOLOGÍA, necesidades y perspectivas del tercer género se hicieran múltiples y compartidas por todos, homos y héteros, lograríamos neutralizar la peor parte del machismo, varones que se creen que lo son porque mean de pie y no como otros que orinan, los pobres, sentados. La anécdota es real y está vigente como seña de identidad en algunas peñas masculinas. El varón macho masclo másculo músculo es probable que gallee todavía algunos años delante de mujeres y amanerados mariquitas a los que, por débiles, desprecia. Pero habría que verlo delante del macho músculo embutido en pantalón de cuero que se prepara para una penetración anal lubrificando su homosexualidad con un certero salivazo. Historias de Genet y de Fassbinder. ¿Se acuerdan de Querelle? Pues eso.


[Elwoman, enero de 2007]

12/01/2007 16:23 Autor: elwoman. #. No hay comentarios. Comentar.

EL TERCER GÉNERO

La revista El Woman
de temas de coeducación y convivencia para la igualdad y la libertad de las personas
se atreve a proponer
EL TERCER GÉNERO,
un plan para el enriquecimiento de los dos habitualmente reconocidos, masculino y femenino, a base de integrar y normalizar las distintas culturas y sensibilidades homosexuales gays o lesbianas en el organigrama mental, moral, científico y psicológico
de las diversas comunidades educativas.








Se admiten ideas:
http://elwoman.blogia.com
(página de código abierto y autogestión colectiva)


El Woman
Enero de 2007

Cómo ir de COLEGA (Colectivo de Lesbianas y Gays) por la enseñanza y centros educativos

EL TERCER GÉNERO

Y para empezar, las cosas por su nombre, a vueltas con las vueltas del lenguaje.


*

1º.      
EL NOMBRE DEL PLAN,
el tercer género, se elige y se prefiere al tercer sexo por respeto a la pluralidad y riqueza de la sexualidad: hay tercer sexo pero hay también cuartos y quintos y tantas sexualidades como personas o gustos. Se elige género, y no sexo,  por lo establecido y aceptado que está el sintagma (incluso en sus más dudosas combinaciones, como en violencia ‘de género’). Género, y no sexo, por evitar el morbo y no hacerle el juego a sectores reaccionarios, que los hay. Género pero no gramatical ni género neutro frente a masculino y femenino. Género, para poder hablar de sexo en centros escolares donde hay menores y familias con reparos.

2º.      
GAY, NO GEY.
De un rey gangoso se cuenta que un día llegó su hijo el príncipe y le confesó: “–¡Papá, papá: soy gay!” (oído por el padre entre la erre y la jota: rgey). Y el rey gangoso le contestó: “¡Niño: el rgey soy yo; tu madre la rgeina, y tú lo que eres, es maricón.”
La palabra gay viene de la comunidad jipi de San Francisco que quiso ver en gay, alegre, el acrónimo de good as you, tan bueno como tú (se entiende, heterosexual). El lexicógrafo Arturo del Hoyo documenta la palabra gay en España en la revista Interviú del año 1976 y la Academia la tiene admitida desde 2001: gay. perteneciente o relativo a la homosexualidad; hombre homosexual. Curiosamente, el Diccionario no da la etimología. Gangosidades aparte, el chiste es sabio: ¿pronunciaremos gay o [gey]? Apuesten por la a. Decir gay corresponde mejor con la escritura y –hay que decir– con la etimología. Gay es de esas palabras romances de efecto búmeran (Drae: bumerán) que desde el inglés nos vuelven fonetizadas o algo cambiadas pero que estaban en el idioma desde siempre (como nos viene ahora pack, de paca, paquete o empacar). Busquen gayo o gaya, con y griega y verán: alegre, vistoso, del provenzal gai, y éste del latín gaudium: contento, gozo, alegría, placer de los sentidos. Busquen gaya ciencia o gaya doctrina y verán que así se llamaba, por asociación con el adorno y ceremonia, el arte de versificar, el arte de la poesía. ¿No ha habido tanto poeta mariquita? ¿Byron o Kavafis, Lorca o Luis Cernuda? ¿No usó gay-trinar don Antonio Machado en su Retrato para quejarse de los tenores huecos que cantan a la luna?

3º.      
HOMOSEXUAL INCLUYE LESBIANA.
Salvo si hablamos de la cultura lesbiana o lésbica (de sólo mujeres homosexuales), lo mejor y más rápido será desposeer a la palabra homosexual de la connotación negativa que históricamente ha tenido y aplicarla por igual a unos y a otras: personas con inclinaciones sexuales hacia personas de su mismo sexo. En estos tiempos de desdobles descomunales, homosexual, sustantivo o adjetivo, debe bastar como genérico y ahorrarnos el penoso “gays y lesbianas” y el absurdo “homosexuales y lesbianas”, como si una palabra no incluyera a la otra.

4º.      
¿QUIÉN MANDA AQUÍ?
Si vienes, ven con algo que me guste, canta una jarcha. El Decálogo de buenas prácticas en Igualdad y Coeducación establece en su punto séptimo que en caso de conflicto entre emisor y receptor prevalecerá siempre el punto de vista del receptor, la sensibilidad de quien recibe o se oye llamar. Hay que recordar esto porque lo mismo se puede usar mariquita en sentido desprovisto o positivo, que se puede usar y se usa para denigrar o insultar. En Andalucía como en tantas partes de España, los mariquitas entre sí se llaman mariquita y más: maricón, maricona, mariconaza, y oímos a varones homosexuales contando sin rubor chistes de su propia sombra: esto que va un maricón… Pero la llave de entrada y la clave de confianza la tienen ellos, no personas ajenas al grupo. Es como si a un varón calvo le dicen calvo o a una mujer gorda le dicen gorda. Puede usted decirme calvo a mucha honra, pero si usted lo que quiere es señalarme de alopecia o minusvalía, entonces, amigo, su calvo no tiene gracia. Básicamente se entiende que manda la intención, que, como decía el Arcipreste allá en su siglo, las palabras sirvan a la intención y no la intención a las palabras, algo muy fácil de entender pero difícil de conseguir si tenemos en cuenta –y muchos lo han dicho: Borges, Yourcenar o Barthes los penúltimos– que las palabras no las hemos inventado nosotros y que el poder de los significantes excede al de los significados. No siempre una imagen vale más que mil palabras, el verbo joder lo mismo sirve para fastidiar que para el rico sexo y tomar por culo igual es un placer que una frase insultante. Qué vamos a decir, si el mundo está lleno de hijosdeputa hisjosdeputa, que nos hacen la puñeta, y de nadie como mi niño, que me saca matrícula con lo poco que estudia ¡el hijoputa!

5º.      
HAY QUE PACTAR UN LENGUAJE.
Hay que salir del tabú, del mal gusto y del eufemismo. Hay que recomendar a cada hablante que decida y fije un vocabulario de una vez por todas sin esperar de los demás maldades o inocencias, señor, señora, cómo lo llamarían ustedes, cómo llaman ustedes a esas cosas. Porque la malicia no ha de parar. El sustituto más universal del castellano, pronombre neutro lo, significa por defecto ‘sexo’ o ‘sexo urgente’ y así lo entiende quien escucha frases como lo hicimos en el parque ó lo hicieron sin esperar más. (De asociaciones de este tipo se sirvió, a su manera, la campaña póntelo, pónselo que fue tan famosa.) La malicia ha viciado verbos transitivos como meter o tirar, que los hablantes sustituyen por entrar o caer, intransitivos: éntrate el banco ó ha caído a la hermana. En América y aquí, coger, tomar, pillar, son acciones muy comunes que han quedado contaminadas. (La palabra América también quedó contaminada.) Como el problema está en los significados, hacerle el juego al eufemismo es contaminar para mañana el significante que se use hoy, y es el cuento de nunca acabar. Recuerden el chiste tontorrón: “–¿Te frío un huevo? –¿Por qué no te fríes tú los dos?”. Cuando éramos chicos, bragas eran bragas de mujer; hoy son de cuello (lo que es una manera de repartir su antiguo valor como prenda masculina) y las mujeres lo que llevan son braguitas. Y sostenes, no; sujetadores o parte de arriba de un bikini. Hay quien se queda tan a gusto diciendo pene, sin caer en la cuenta de que está diciendo pluma o pincel (inglés pen) para al final volver a lo mismo, latín penis: cola o rabo. Quien dice vagina, dice legumbre, vaina vegetal, doblete culto de judía verde o habichuela. Así entendidas estas etimologías, ¿se representa la imaginación lo que dicen? La única solución para que cursis, tímidos y enredadores no nos tomen el pelo, es pactar con nuestro propio lenguaje, y decir con Góngora: hable yo inteligente y entiéndame la gente. Vivan entrar, tirar, penetrar, coger, polla, coño, carajo. Vivan las mujeres que tienen tetas como tenía Melibea y no senos como los fregaderos de cocina; las que están preñadas, llenas, y no embarazadas, confusas; las que van a parir y no a dar a luz, refinoli invento.

6º.      
ARMARIOS, LOS DE LA ROPA.
¿Por qué una sociedad liberal y de derechos privados tiene que hablar o entrar o entrometerse en la sexualidad ajena? ¿Por qué la población homosexual tiene que atravesar pruebas o fronteras, vamos a suponer salir de armarios roperos? ¿Sabemos quién se lo monta con consoladores, quién participa de juegos redondos o solitarios, a quién le va la marcha de la zoofilia, del fetichismo, de las pederastias angélicas? Tiene sentido saber que Lorca fue homosexual si es que eso me ayuda a entender a Yerma o a Bernarda Alba. Pero ¿qué sentido tiene que quien no es nadie ni famoso tenga que hacer públicas sus preferencias, sus gustos y disgustos sexuales? Antes se decía crípticamente: fulano de tal entiende, que era otra manera de decir lo que Lou Reed llama la wild side, el lado salvaje de la vida, y lo que Martirio exagera en La noche es güy, donde las hembras ya no pueden ligar porque todos los varones se han vuelto mariquitas. Lo que es verdad es que con orilla o con acera, con más o menos imaginación o buen gusto, a la homosexualidad le ha caído, y es difícil que se la quite de encima, la condición de ser la otra realidad, la realidad marcada, como ser zurdo nos marca frente a la mayoría diestra, y la silla de ruedas frente a las dos piernas. Si no se puede corregir, porque no es fácil, el peso de mayorías y minorías, si no podemos evitar simplificaciones o antonomasias, tenemos la obligación de normalizar lo normal y hacer ver como normal lo minoritario. El bienestar en las sociedades avanzadas está en las condiciones de vida, buena vida, que tienen sus minorías pasivas y desfavorecidas: enfermedades, invalideces, los partidos que pierden siempre las elecciones. Por eso, es inadmisible, ni como gracia, que la mayoría pida pruebas o aduanas, armarios más o menos, por donde salgan los mariquitas. Coeducación e Igualdad o Igualdad y Coeducación jamás tendrá asomos morbosos ni exhibicionistas y si a alguien le sale un amaneramiento escandaloso que estorbe o perjudique su sociabilidad, debemos reconducirlo para bien y corregirlo. Marginación ninguna, pero orgullos ni mijita.

7º.      
NI UNA PALABRA DENIGRANTE.
No hablamos de tortillera, marimacho, machorra ni inadmisibles degradaciones. A los varones, podemos llamar marica (diminutivo de María) y todos los derivados que puedan ellos permitirse y permitirnos. Marica tiene la ventaja de ser palabra admitida por el decoro poético. Marica usó García Lorca en su célebre Oda a Whalt Whitman, de Poeta en Nueva York, donde nos da un repertorio de localismos curiosísimos llamando a los maricas de las ciudades: arpías, faeries, pájaros, jotos, sarasas, apios, cancos, fioras y adelaidas. Colega es una perfecta palabra, magnífico acrónimo del Colectivo de Lesbianas y Gays (de Andalucía, mejor aún). Orgullo gay estamos tan acostumbrados a oírlo pronunciado gey [orguyo gey], que no tenemos que empeñarnos en otra cosa. Se trata de que la juventud se acostumbre a nombrar lo que hay que nombrar, que huyan del vergonzoso tabú y del irónico eufemismo, perífrasis personales que las más de las veces no hacen más que enredar, distraer o provocar la risa. Ese vaciamiento por el ¿humor? es un viejo truco que entre la timidez y el insulto sirve a los varones tenidos a sí mismos por normales para presumir de lo de siempre, de lo machotes que son. Lo que va del machote al cobarde que pega a las mujeres no hace falta decirlo aquí, así que al graciosillo, ni agua. Que el tercer género, como una cuña, matice o rompa el tópico del varón varón y de la hembra mujercita.

8º.      
LA LIMPIEZA DEL IDIOMA
debe incluir expresiones no consensuadas que todavía estamos a tiempo de evitar: el acoso es acoso y no bullying; gay será gay. De chicos, nos hemos metido en los armarios, las madres nos han dicho sal del armario, así que conviene dejar los roperos en paz, exentos o empotrados. Y artículos determinantes delante de nombres propios de mujer, cuidado con ellos. Mi vicepresidenta es Fernández de la Vega, no la Fernández de la Vega; ni Caballé es la Caballé para que Gil de Biedma, don Jaime, no acabe siendo la Biedma. Entre gente joven y de habla coloquial el artículo determinante no tiene por qué ser peyorativo ni esto es ciencia exacta que no tenga caprichos y excepciones: la Pilarica es la patrona católica de Zaragoza pero la Rocío no es la virgen de Almonte ni quien lo dijo. Históricamente el artículo ha podido parecernos ponderativo o elogioso: Beatriz Galindo, la Latina, sabía más latín que nadie como el Cid era más sidi, señor, que ningún otro. Con prevenir los malos tratos es suficiente. Lo mismo es un honor ser la Piquer que no lo es ser últimamente la Pantoja. La vida es compleja pero en lo académico y oficial lo tenemos más fácil: con evitar o prohibir nombres propios no consensuados, tenemos bastante. Bastante si periódicos y medios, sobre todo la televisión, se impusieran un libro de estilo de obligado cumplimiento, esa ley de defensa del idioma y de las buenas prácticas lingüísticas.

9º.      
CON LOS SIGNIFICADOS TAMPOCO SE JUEGA.
No podemos consentir que se aplique la imaginación sexual a las relaciones homosexuales, cómo un hombre y otro hombre se dan placer estando juntos, cómo una mujer con otra mujer. No podemos consentirlo cuando la costumbre piadosa es velar precisamente esas imaginaciones, mito de los orígenes de una madre santa y virgen y de un sanjosé buenazo a quienes nadie podría –¡qué horror!– imaginar dando y tomando sexo como cualquiera. La imaginación calenturienta hay que reprimirla porque es ella, la imaginación, la que está reprimida, trampa envenenada que nos tienden sectores reaccionarios y puretas cerca muy cerca de lo que entienden por enfermedad o pecado (nefando). Ni hay que caer en falocracias de las que los amores heterosexuales se están quitando hoy en día, cuando se predica la ternura, la multiplicidad de las caricias, la sexualidad que se diversifica y vence el monopolio de la penetración.

10º.  
EL OBJETIVO DE LA CAMPAÑA EL TERCER GÉNERO
es mejorar las condiciones de vida y de trabajo de compañeras y compañeros, menores o adultos docentes o no docentes cuya inclinación sexual no coincide, ni tiene por qué, con lo que los demás interpretamos. Hasta el presente, en coeducación el lenguaje se ha esforzado por mejorar la correlación entre masculinos y femeninos, entre supuestos hombres hombres y supuestas mujeres mujeres. Si las necesidades, gustos y perspectivas de la homosexualidad se hicieran múltiples y compartidas por todos, homos y héteros, lograríamos neutralizar la peor parte del machismo, varones que se creen que lo son porque mean de pie y no como algunos débiles maridos que orinan, los pobres, sentados. La anécdota es real y está vigente como seña de identidad en algunas peñas masculinas. El hombre macho masclo másculo músculo que al final es el que impone su desgraciada fuerza (el paraca del El camino de los ingleses que no soporta al sensible y poeta protagonista, la panda autoalimentada de los Perros de paja, de Sam Peckinpah), enfermos a los que se les pone tiesa viendo a una persona, atormentada –sin esa líbido horrorosa no existiría la violación–, esos gallitos de pelea es probable que galleen todavía algunos años delante de mujeres y amanerados mariquitas a los que desprecian. Pero habría que verlos delante del macho másculo músculo embutido en pantalón de cuero que lubrifica su sexo con un escupitajo para una penetración anal. Historias de Genet y de Fassbinder.
¿Se acuerdan de Querelle? Pues eso.




Elwoman, doce de enero de 2007.




APÉNDICE 1:

 

El plan EL TERCER GÉNERO se presentaría en los centros escolares en el marco de un acto académico de prestigio cuanto más escolar (y menos extraescolar) mejor. Se contaría con alguna personalidad relevante de las humanidades o de las ciencias. El orden podría ser: conferencia, coloquio, presentación de las líneas generales y aplicaciones concretas del Plan. Por supuesto, nadie tendría que declarar su preferencia o condición, no se trata de un acto monocolor o militante. En primera fila debieran estar las juntas directivas y la parte más visible de los consejos escolares.


APÉNDICE 2: posible cartel anunciador:

EXTRAESCOLARES Y COEDUCACIÓNpresentan

– “EL TERCER GÉNERO” –

Cómo ir de COLEGAs
(Colectivo de Lesbianas y Gays de Andalucía)
por el instituto.

  Presentación y bases del proyecto: día/fecha/mes de 2007* Métase en El Woman:http://elwoman.blogia.com/  
12/01/2007 16:21 Autor: elwoman. #. No hay comentarios. Comentar.

Feminazis y machistófeles

Feminazis y machistófelesPor Lucía Etxebarría  A mí me han llamado de todo. Gorda, prácticamente cada día. Roja de mierda, un día de cada dos. Niñata, una vez por semana. Me han llamado también giliprogre, abrazaárboles, comealgas y salvagatos. Jiménez Losantos me llama la foca sociata. Pero lo de feminazi no me lo habían llamado nunca, oiga.Ahora me dicen que Arturo Pérez Reverte nos llama feminazis a todas aquellas que opinamos que la RAE es una institución sexista. Y me ha sorprendido bastante porque lo cierto es que siempre que me he encontrado con el académico Pérez Reverte ha sido de lo más amable conmigo. Ay,,, ¿tú también, Arturo, hijo mío?Por lo visto ni a Pérez Reverte ni a la RAE les ha gustado la iniciativa del Estatuto de de Andalucía que, siguiendo las directrices de sus políticas de igualdad de oportunidades, ha sido redactado con un lenguaje no sexista. Un lenguaje incluyente que se refiere a la población y a sus representantes en masculino y femenino.Cerrazón y terquedad numantinas por parte de los académicos que son capaces de la mayor modernidad y adaptación a la hora de incluir “pósit” o “pirsin” en su diccionario de términos, pero que siguen empeñados en que una “mujer pública” (yo misma) es una prostituta.Y, ahora que caigo en la cuenta, también estoy acostumbrada a que me llamen puta. Los académicos y otra gente. Me lo tomo con humor: ande yo caliente, insúlteme la gente. Eso sí, en la caverna se debe estar mucho más calentito. letxebarria@diarioadn.com. Publicado en Diario ADN, 18 de diciembre de 2006. 
20/12/2006 08:46 Autor: elwoman. #. No hay comentarios. Comentar.

BORRADOR SOBRE EL LENGUAJE DE GÉNEROS

BORRADOR SOBRE EL LENGUAJE DE GÉNEROS

LENGUAJE LAICISTA.

 

Se presta mucho interés hoy día a la enmienda de un lenguaje considerado sexista para no herir sensibilidades pretendidamente feministas e incluso homosexuales. Con todo ello de acuerdo. Pero cuidado con cogérnosla con papel de fumar hasta el punto de llegar a la sandez de tener que hablar más que un papagayo con circunloquios que no conducen sino al mismo sitio –llámensele eufemismos-; o peor aún, con tanto sustantivo adjetivo masculino femenino donde te pierdes que ni me acuerdo de lo que iba diciendo.

 

De este modo deberían desaparecer de nuestro vocabulario términos como “maricón”, “puta” y otras lindezas similares para ser sustituidos por vocablos más políticamente correctos como “gay” –chovinismos aparte-, o “quien entiende”, “señorita de compañía” (aunque lo de señorita parece ser que también podría ofender, en esta expresión hecha creo que seguiría valiendo), “mujer mundana o perdida”, etc. Gracias a que tenemos un vocabulario rico podemos elegir el término de nuestro agrado.

 

Pues bien, puestos a tener en cuenta sensibilidades y consideraciones dialécticas, ¿por qué no se traslada también esta misma atención lingüístico-sensitiva al ámbito religioso? En este terreno tenemos que soportar de continuo imprecaciones de mal gusto, tipo “me cago en Dios”, sin poder ni la mitad de las veces hacer tú lo propio sobre la madre que trajo al mundo al tipo que lo dijo, porque te lo podrías estar haciendo encima de una honorable señora que maldita la culpa que tiene de lo que salga de la boca de sus vástagos.

 

De ahí en adelante sigue toda una ringlera de interjecciones preciosas con multitud de posibles combinaciones, véase: “cagarse en Dios y en su puta madre” –nada más lejos que puta tengo entendido que era la buena mujer-; en “san Apapucio”, “san Pedro” y alguno que se me escapa seguro del santoral; “en la Virgen”, con sus pertinentes modificaciones: adjetivo “puta” ante o pospuesto al sustantivo. Aplíquesele la misma construcción a la Sagrada Forma y ya tenemos otras tres. En este contexto lo de señorita de compañía/ mundana Virgen/ Hostia, como que no, que le haría perder el encanto a la expresión. Así que mejor puta que otra cosa.

 

Seguimos después con Cristo –a caballo o a pie-, o con el cura de Benacazón –al fin y al cabo al párroco que le vayan dando, sea quien sea-; y otros improperios por el estilo. Por no hablar de los tan traídos y llevados queridos difuntos que en gloria estén. Todo lo dicho, si te hiere la sensibilidad o los tímpanos, te aguantas o toleras como buenamente puedas. A la progresía educativo-intelectual del momento parece ser que esta cuestión se la trae al pairo. Puestos a reclamar el laicismo a ultranza, tengamos cuidado con estas expresiones nada laicas e irrespetuosas que pueden ofender muchas sensibilidades. Porque cada uno tiene puesta su sensibilidad donde su corazón le dicte o le venga en gana.

 

Aquí, amigos: ¡viva la libertad de expresión! Y si no, ¿para qué es uno progre?

  
24/10/2006 07:40 Autor: elwoman. #. No hay comentarios. Comentar.


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